Regalo inútil
5 enero, 2018
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El Regalo inútil abunda, especialmente en estas fechas. No sólo el “amigo invisible” es capaz de errar un disparo que parece tan fácil y evidente. Los familiares, amigos, a veces la propia pareja, son incapaces de adivinar lo que realmente necesitas.

¿Tenían las pistas suficientes?

Porque los regalos pueden elegirse empleando lógica o el factor sorpresa.

Hace unas semanas hablé acerca de las 6 leyes del regalo.

El lenguaje del regalo

Así como hay un “lenguaje de las flores”, también lo hay para los regalos. En concreto para todo tipo de ocasiones. Desde la Navidad hasta los grandes Aniversarios de boda. Como resulta evidente, cada ocasión requiere de unos protocolos diferentes.

Un regalo, además, puede encarnar un mensaje. O convertirse en un símbolo de la relación entre quien lo da y quien lo recibe.

Los regalos tienen la capacidad de expresar el nivel de compromiso de una relación. O significar un cambio de tendencia.

“Tras años acostumbrado a que me regalara el iPhone más nuevo, de repente empezó a regalarme perfumes”.

Así, los regalos pueden también expresar emoción trepidante o todo lo contrario, rutina.

Regalo absurdo

Cuántas veces te habrás quedado mirando ese objeto con estupor. Un set de limpieza de pipas. Porque no fumas. ¿Qué tiene que ver este regalo contigo? El regalo inútil y absurdo se produce por desconocimiento, falta de empatía o directamente por desinterés.

“Le compré lo primero que coincidía con el presupuesto”.

Regalo exagerado

Los regalos desproporcionados pueden dejarte estupefacto. Puedes incluso llegar a pensar:

“¿Qué quiere de mí? ¿Por qué me regala algo tan caro? ¿Se lo han regalado a él y ahora se lo quita de encima?”

Como decíamos antes, no todo el mundo domina el lenguaje del regalo. Y, como dicen, el sentido común es el menos común de los sentidos.

De modo que el regalo inútil puede evitarse. ¡Querer es poder!

Regalo insultante

El regalo tanto como el lenguaje es vehículo de comunicación. Puede expresar amor, admiración, sumisión. O desprecio e insulto.

Tengo un amigo a quien todos conocemos como “Apple-adicto”. Un “no-muy-amigo” le regaló una tarjeta de regalo de 10 € válida para comprar apps… de Android.

También he presenciado situaciones incómodas. Para que el insulto fuera mayor, se lo entregó en una fiesta. Éramos como 15 amigos, entre ellos algunos “ex”. El ex le regaló un alargador de pene. Durante unos segundos el aire podía cortarse. Lógicamente el amigo insultado gozó del apoyo de todos los asistentes, y el ex se esfumó.

Evitar el regalo inútil

Soy de la opinión que vale más ser recordado por cosas positivas. A veces el único esfuerzo consiste en sentarse a pensar unos minutos. Si la creatividad no es lo tuyo, emplea la información. Pregunta en su entorno. Te sorprenderás a ti mismo si empleas la lógica y tomas notas en un papel.

Regalo infalible

Cuando se dedica tiempo y esfuerzo, y cierta dosis de empatía, puede lograrse el regalo perfecto. Puede llegar a ser tan perfecto que ni si quiera su receptor lo había imaginado. A menudo no se trata de comprar cosas caras, sino de tener la idea más acertada.

Aunque no esperes que te dé ideas aquí. Cada persona es un mundo.

Regalo lógico

Existen situaciones muy evidentes. Fulanito acaba de sacarse el carnet de conducir. Lógicamente necesitará los chalecos reflectantes. O quizá un segundo casco para la moto, unos guantes o un chubasquero especial para la lluvia.

A veces se trata de aprovechar una oportunidad muy puntual. Siempre es bueno informarse en el entorno mas cercano para asegurar el tiro.

Regalo en grupo

Los regalos realizados por grupos de más de 4 personas logran el efecto del asombro. Dado que el presupuesto de multiplica. Así que, dependiendo del tamaño del grupo, pueden regalarse incluso viajes.

He asistido a ocasiones en que entre 12 personas se ha reunido dinero para un iPad, una Thermomix, etc.

Regalo “coral”

Quizá el más divertido, cuando un grupo más bien numeroso se pone de acuerdo. Entre todos se puede comprar una multitud de objetos que están relacionados entre sí. Llámalo también la “lluvia de regalos temáticos”.

Uno de mis mejores amigos descubrió el montañismo. Coincidiendo con que su nueva pareja era aficionado a pasar los fines de semana lejos de la civilización. De modo que, entre todos, le compraron un equipo inmenso y exhaustivo. La tienda de campaña, las botas, la mochila, el saco de dormir, linternas y un largo etcétera. No faltaron los preservativos y algún que otro gel con efecto frío.

Ya ves que, con sentido del humor e imaginación, puedes llegar muy lejos.

¿Quieres el regalo más atrevido de todos? Para chico o chica: Matt.