El nuevo dilema moral para entender la fidelidad

Dilema moral
Dilema moral

El Dilema moral está de moda. Ayer leía en «el País» un extenso artículo acerca de los dilemas morales. En este artículo, el autor decía que el Dilema moral no está de moda porque se evitan los debates. Daba a entender que las opiniones opuestas suelen ser irreconciliables y que no hay interés por escuchar ni entender las posturas diferentes —opuestas, para ser más exactos.

¿Te chirría? ¿Eres de los que creen que hablando nos entendemos mejor?

Dilema moral actual

En la actualidad existen muchos flancos —libertad de expresión, política, covid-19, derechos individuales y colectivos— que tienen polarizada la opinión pública. Más allá de las ideologías, muchas personas valoran la actitud, la rectitud y los engaños a los que los medios nos tienen acostumbrados.

Dilema moral y debate

Para que haya debate es necesario que haya comunicación. Y la comunicación exige escucharse primero. Porque no se puede responder a otra persona sin haberla escuchado antes —con ganas.

Este parece el punto más débil de la clase política —incluso de los medios. Solo responden con declaraciones. Nadie se ha sentado a hablar con la voluntad genuina de escuchar y de llegar a conclusiones constructivas. Sinceramente no parece que eso les convenga, lo cual me parece muy grave.

Pero al país, sí le convendría. Mientras no sea así pòdriamos pensar que los intereses de los medios y de la case política son diferentes de los de la sociedad.

Dilema moral personal

Pero existen otros dilemas muy personales. Los afronto a diario. Escucho a hombres que me llaman y me comentan cosas como esta.

Paco, no sé si un masaje erótico contigo representa una infidelidad a mi pareja».

Siempre insisto en que el masaje erótico no es sexo. Insisto también en que este posible cliente y amigo recupere en su memoria qué clase de pacto tiene con su pareja.

  • ¿Habéis hablado los dos acerca de lo que consideráis una infidelidad?
  • Existen hombres que no permiten a su pareja ni la simple masturbación a solas. Lo consideran una infidelidad.

En este caso, el masaje erótico sería una infidelidad flagrante.

Quizá sea este el momento de ponerse a debatir con tu pareja los límites de lo que consideran fidelidad sexual. Nunca es un mal momento. En las parejas también falta comunicación. No tienes nada que perder. Solo tenéis mucho que ganar, ambos.

Me apetece tu masaje. Es que lo necesito. Reconozco que tengo deseos de serle infiel a mi pareja, pero no demasiado. Vaya, con cierto control. No quiero pasarme siete pueblos».

El masaje erótico no incluye ni sexo oral ni penetración. Para muchos, este es el clavo ardiendo al que se agarran quienes consideran éstos los límites de la infidelidad.

En el fondo sé que mi pareja no lo aprobaría».

En el masaje erótico existe la eyaculación —aunque solo si lo deseas. Eyacular no es obligatorio en el contexto del masaje Tantra. Quizá sea este punto, el del orgasmo, lo que define para muchos si se ha consumado la infidelidad.

El sexo y el dilema moral en masaje

Legalmente, el masaje no se considera prostitución. Existen una serie de requisitos que deben cumplirse para que el masaje erótico se mantenga dentro de los límites del servicio de masaje. La legalidad suele ser miope y en muchos aspectos sigue atrasada un centenar de años —o más—.

Como se dice en Barcelona, «hecha la ley, hecha la trampa». Las trampas las hacemos todos, quienes redactan las leyes y quienes les «damos la vuelta». Se puede cumplir una ley a rajatabla al tiempo que se hacen pequeñas trampas.

Por ejemplo, uno de los requisitos del masaje es que el profesional no puede estar desnudo. El cliente sí, aunque siempre debe de tener cerca una toalla para esconder sus partes íntimas si lo necesita. Verás que no empleo el término «partes vergonzantes» porque me resulta arcaico además de hipócrita.

Pero quién te dice que el masajista no pueda tener una erección y que en el contacto piel a piel no se transmita esta excitación involuntaria. El receptor del masaje siente esta presión de la dureza e identifica que se trata del pene en erección del masajista. ¿Qué tiene de sexo esta sensación?

El sexo, al final, y como ya adelantaba Freud hace un siglo, está en nuestras mentes.

Más sobre Tantra

Si deseas saber más acerca de las características de mi masaje Tantra para hombres sigue leyendo en mi blog. Abordo temas tan variados como los fetiches gay, el masaje Tantra, los límites entre masaje y sexo y el masaje desnudo.

Además, últimamente tienen un gran éxito estos relatos eróticos, que describen sesiones reales de mis masajes.

Si necesitas consultarme algo personalmente no dudes en llamarme: contacto.

¡Estaré encantado de atenderte!

Por Paco

Me llamo Paco. Soy un masajista masculino especialista en masajes prohibidos por su alta carga de morbo y secretismo. Mi discreción es total para protegerte. Disfrutar de un masaje prohibido puede ser una decisión difícil, pero es tan legítima como placentera. ¡te encantará!