Manual de buenas prácticas gay

Manual de buenas prácticas gay para mejorar el servicio de masaje. Hasta ahora se ha hablado muy poco de una serie de factores que influyen en la calidad del servicio.

Porque cuando el receptor y el masajista se ponen de acuerdo en unos pocos puntos todo tiene una mayor garantía de éxito.

Si lo que quieres es abandonarte al máximo disfrute, no te costará nada conocer estos puntos.

No es nada más que sentido común. Aunque a veces alguna de ambas partes podría olvidarlo.

Manual de buenas prácticas

Seas gay o no, estos puntos son los mismos para todas las personas. También las tienen en cuenta los servicios de masaje erótico heterosexual.

¿Por qué esta guía?

Porque a veces resulta tan obvia, que ambas partes olvidamos las cosas. La rutina y el «piloto automático» tienen estas cosas.

De modo que esta guía es un buen repaso a todo lo que ya sabemos.

Ponernos de acuerdo

Sin este primer punto, seguramente el resto de puntos no tiene sentido. ¡Así que empecemos por el principio!

Presentaciones

Probablemente tú ya sabes mucho más acerca de nosotros. Has visto nuestras fotos, quizá incluso desnudos, y conoces detalles significativos acerca de nuestras habilidades.

Así que no cuesta nada presentarse al realizarnos una consulta.

«Hola, me llamo Manuel y estoy interesado en el masaje Tantra de Paco».

Hay quien da algún detalle más, que siempre es útil y facilita una labor incluso más placentera para ambos.

«Hola, Soy Manuel. Tengo 45 años y llevo una vida de hombre heterosexual. Siento curiosidad por Matt. Porque me gustaría explorar el toque mutuo con otro hombre. ¿Podemos hablar de mis límites?»

El servicio pactado

¿Sabemos ambos que el servicio del que hemos hablado coincide? Es decir, las expectativas del cliente y las del masajista deberían estar en la misma onda.

Consecuentemente, si hablamos de masaje erótico descartamos el sexo y el masaje terapéutico. Conviene puntualizar. Quizá hemos pactado algunos extras. Pero jamás podemos dar por supuesto que la otra parte «adivinará» lo que de verdad deseamos y no hemos expresado.

Lo mismo se hace extensivo al precio. Seguramente habremos pactado un precio por teléfono. Ambas partes debemos respetar este acuerdo inicial. A no ser que haya cambios en las prestaciones o en las condiciones del servicio. Ambas partes siempre deberíamos estar de acuerdo.

Educación

En todos los ámbitos de la vida, la educación es una señal de civilización, cultura y destreza social.

Te atenderemos con educación por teléfono, por e-mail, contestando a tus SMS o a tus whatsApp. Y esperamos y agradecemos lo mismo por parte del cliente.

Aunque una minoría de personas que nos contratan nos desprecian por nuestro oficio, la educación formal nunca molesta. Por ambas partes.

Somos muy naturales y espontáneos. ¡Ya verás! Dicen que con somos simpáticos y que con nosotros ¡siempre lo pasas muy bien!

Es que somos personas normales, a pesar de tener un oficio algo especial por ser tan íntimo.

Puntualidad

A nadie le gusta que «lo planten». Es una falta de respeto en muchos aspectos.

No solo por esperar, que a veces no nos importa. Puede que tengamos una sesión posterior a la tuya. Siempre te agradecemos que nos avises si tienes algún contratiempo.

Por nuestra parte, siempre intentamos estar a punto 15 minutos antes de la hora acordada.

Si hubiera algún problema de tráfico te avisaríamos.

Servicios contratados

Discreción

preguntas indiscretas

Reciprocidad

Límites personales

Fetiches

Alergias

Alcohol y drogas

Bebidas selladas

Precio y pago

Extender una sesión

Dudas

Cancelaciones

Química sexual

Higiene

Ducha

Uñas

Partes íntimas

Masaje anal

Exceso de perfume

Mal aliento

Orina

Heces

Salud sexual

Dosis extra de sentido común

Cómo lograr la excelencia