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Testimonios

Esta entrevista sobre el masaje Tantra desvela nuevos secretos incómodos

Varios medios de comunicación me han contactado para realizar una entrevista sobre el masaje Tantra gay. Desde una Televisión Sueca en 2011 hasta el programa «Les mil i una Nits» de Catalunya Ràdio, presentado por Maria de la Pau Janer, en 2014.

Un inciso: la ilustración que encabeza esta entrada es del genial Francesco Hippienet.

Una doble página en el diario Avui trató también sobre el tema del Tantra, y el recuadro específico sobre el Tantra gay me citaba como referente.

También medios locales y, lo más frecuente, clientes en busca de información adicional para decidirse.

Sí, las considero entrevistas porque realizan preguntas de lo más inteligente y práctico, lógicamente desde el punto de vista del receptor del masaje.

Más que una entrevista sobre el masaje Tantra

Curiosamente, el momento más espontáneo es siempre el tiempo que comparto con los clientes después del masaje. Son instantes para las confesiones mutuas y también de mucha confianza.

Estos momentos de charla distendida superan en autenticidad a las entrevistas que realizan los periodistas porque el diálogo nace espontáneo, natural …e imprevisible.

Si a un periodista le respondemos verdades «calculadas», a una persona que acaba de recibir un masaje se le cuentan verdades más genuinas —si es que existen distintos tipos de verdad. Y es que el momento se parece a lo que los anglo-sajones llaman el «pillow talk» o conversaciones de almohada. Aunque el masaje no se realiza en una cama, claro.

En esta entrada no solo reproduzco preguntas y respuestas sino que añado mis propias opiniones acerca de diversas preguntas que se me han hecho. Llámalo «meta-entrevista» si quieres.

Reciprocidad, ¿qué reciprocidad?

He mencionado el programa de Catalunya Ràdio, pero no publicitaré el resto de medios por un motivo que entenderás de inmediato.

La entrevista sobre el masaje Tantra que solo beneficia al entrevistador

Así como uno de los temas que despiertan más curiosidad entre los periodistas es el de la reciprocidad en el masaje —en otras palabras «la excitación mutua«—, no ocurre lo mismo cuando hablamos del intercambio de enlaces.

«Nuestro departamento de SEO considera que no podemos incluir un enlace hacia tu web o blog, ya que los buscadores lo consideran «contenido adulto», lo cual perjudicaría la reputación de nuestra propia web.

Otros medios han declinado publicar mis fotografías con la marca de aguas «por cuestiones estéticas». En mi opinión, si yo mismo utilizo marca de aguas para proteger mis propios derechos de imagen, por qué no deberían hacerlo quienes desean sacar provecho del contenido que aportan mis respuestas.

A fin de cuentas, todos los contenidos algo «escandalosos», ayudan a vender y a subir audiencias. Soy consciente de que el masaje erótico tiene estas connotaciones «tangentes» con la prostitución y, por consiguiente, lo escandaloso.

Todo esto es morboso y muy goloso.

La pregunta del millón

En nuestra sociedad, tan «bien estructurada» en profesiones, hay unas cuantos que resultan difíciles de encajar. Así que no es sorprendente que sea esta una de las preguntas más reiteradas:

«¿Por qué elegiste este oficio?»

El subtexto de la expresión facial del entrevistador suele ser:

«…habiendo otros trabajos mejores».

De pequeño jamás imaginé que pudiera dedicarme a algo que me gusta tanto como la sensualidad. Lo confieso. Y en aquellos años, si lo hubiera sabido, ya me hubiera sentido motivado para prepararme mejor.

Pero ¿cómo le explicas a un adolescente que la sensualidad puede ser una forma de ganarse la vida? De hecho, siempre intentan apartarnos de estas ideas. No puedo evitar preguntarme si ya de pequeños nos manipulan.

Llámalo «destino». En mi caso, he llegado a este trabajo no por tradición familiar sino como resultado del encademanimeto de muchas casualidades, de hechos y personas. Hechos que no relacioné nunca entre sí. Pero con el tiempo adquieres perspectiva histórica y te das cuenta de que las coincidencias tuvieron que llevarme aquí por algún motivo. De hecho, una gran amiga mía experta en Tantra me dijo:

“Tú no has elegido esta profesión, el Tantra te ha elegido a ti”.

Puede ser cierto, o no.

Además, durante la juventud de cualquier persona, este oficio nunca se presenta como una opción, de hecho, lea ocultan. Te hablan de profesiones como bombero, profesor, médico, abogado o arquitecto, pero jamás de masajista tántrico. A nadie se le ocurre plantearse esta posibilidad, así que surge en mi vida como el resultado de una cadena de hechos que lo favorecieron. Tuve que rendirme ante la evidencia.

En algún momento me paré a pensar y me di cuenta de que esta es mi verdadera vocación. Fue así como dejé mi otro oficio, un «oficio socialmente muy aceptado y prestigioso».

La insistencia en la etiqueta «gay»

«No puedes llamarlo simplemente masaje Tantra? ¿Tienes que añadir siempre la coletilla «gay»?»

Sí, y por más de un motivo. En primer lugar porque es una forma de reivindicar los derechos legítimos de toda la comunidad LGTBI+.

En segundo lugar, es por precisión. Aunque también atiendo a mujeres, no deseo atraer hombres que en realidad están buscando una masajista femenina. Así nadie pierde el tiempo.

Y en tercer lugar porque los maestros —o gurús— del Tantra no han aceptado fácilmente que el Tantra pueda ser realizado y ofrecido a personas del mismo sexo. Solo aceptan la dualidad “ying-yang”, y según ellos la combinación de dos hombres o “yang-yang” no funciona y además es pecaminosa.

Guru Tantra
Guru Tantra

Desviaciones perversas

La siguiente pregunta siempre da por hecho que el masaje erótico es «una desviación» del masaje terapéutico o «legítimo».

Además es una idea que insiste en ese marco mental tan antiguo que ve a los profesionales del sexo como «víctimas».

¿Fueron los clientes quienes te arrastraron a ofrecer servicios más eróticos o claramente sexuales?

Lo que más me ha interesado siempre es el masaje tántrico, que es mi punto de partida. Pero decidí completar esta formación tan especial con los fundamentos del masaje tradicional y otros muchos.

Durante un curso de quiro-masaje pude darme cuenta del peso que tienen los tabús en nuestra sociedad. El profesorado nos advertía de estas “tentaciones” que debíamos evitar para “salvar nuestra dignidad” y “para no caer en la prostitución”. Pero las risitas eran inevitables —y constantes— cada vez que, durante las prácticas de masaje, algún alumno se salía un milímetro del guión. Esto significa que el pensamiento “sucio” es el más persistente de todos.

Masaje terapéutico morboso
Masaje terapéutico morboso

Los límites del masaje y el sexo

Otro tabú muy extendido es el de la sinécdoque o el «todo por la parte». Pero aquí estoy para explicarlo, ¡y además me divierte!

¿Te preocupa que te vean como un trabajador sexual?

Efectivamente, nadie puede evitarlo. Se identifica rápidamente el erotismo con el sexo.

El concepto o la definición de sexo varía mucho de persona a persona. Quizá la definición más borrosa es la del erotismo, difícil de situar. Por eso muchas personas optan por incluir el erotismo dentro del sexo, y así acaban antes con el dilema.

¿Qué es el erotismo? Hay quien ve el erotismo como un hermano no solo menor sino también muy rezagado respecto al sexo.

El erotismo es una estimulación o un juego que persigue seducir para desencadenar una comunicación entre personas, que puede conducir al sexo. Es decir, si no funciona, no hay sexo o el sexo carece de magia. El erotismo puede vivirse como una tortura muy placentera o como una tortura en su aspecto más negativo si se entiende como restrictiva. Ya ves que de nuevo esto varía de persona a persona.

Existe un término muy interesante que es el de los «preliminares», que puede ayudar a entender la sensualidad y el erotismo.

Más personal, imposible

Tengo un cliente que durante años me estuvo pidiendo sexo, y siempre se lo negué. Hasta que descubrí que para él el sexo es la estimulación de los pezones.

Otro cliente, un cargo ecelsiástico, identifica las caricias mutuas con el acto sexual, y tras cada masaje se siente muy culpable, sin que haya ocurrido nada inconfesable.

Masaje inconfesable
Masaje inconfesable

Así que ya ves, estos conceptos pueden ser muy personales porque es como se viven, y como se viven es como se definen.

Finalmente, no tengo problemas en verme como un trabajador del sexo. Es más, los y las admiro a todos y todas por su coraje, lucha y valentía. Somos un sector profesional tan estigmatizado como útil y necesario.

Lo que no puedo aceptar es que existan personas explotadas por otras. Este, como todos los oficios, debe practicarse solo por vocación. Jamás de forma obligada.

Curiosamente nuestros mejores clientes son quienes peor hablan de nosotros en público.

Entrevista sobre masaje Tantra

¿Qué es y qué no es sexo en un masaje?

En cierta ocasión un cliente me preguntó si le estaba siendo infiel a su marido. En resumen, no tenía claro cuánto de sexo hay en este servicio.

Tras el masaje, le pregunté:

¿Podrías decir que hemos follado?

Pues no. No ha habido ni mamadas ni penetración.

Deseo aclarar que durante el masaje ocurrió todo —y solamente— lo que describo en el masaje desnudo.

Le hice otra pregunta:

¿Le permitirías a tu marido que viniera a disfrutar de un masaje igual que el que acabas de disfrutar tú?

No necesitó reflexionar ni un segundo, y su respuesta fue espontánea y contundente:

Jamás.

Más polémicas: el sexo oral

A muchos de mis clientes les resulta sorprendente que no incluya el sexo oral en mis masajes. Durante años he escuchado quejas, sugerencias, opiniones. En dos palabras, mucha insistencia.

Y este es el comentario de uno de mis clientes más habituales:

«Finalmente has dado tu brazo a torcer, con esto del Masaje Tantra Fusión. ¿Cómo ha sido?»

Me ha costado 10 años. Repito: 10 años. Porque considero que el sexo oral no es masaje, pero con el tiempo me ha quedado muy claro que es un “extra” imprescindible para muchos, como por ejemplo tú mismo. Además, no solo para los clientes locales. No importa el origen, la clase social o la religión, al parecer la práctica del sexo oral es imprescindible a nivel global en el contexto del erotismo.

Sí, he dado mi brazo a torcer, aunque lo restrinjo a los clientes que conozco previamente. Pero lo considero y por lo tanto lo cobro como un «extra» aparte.

También debo añadir que existe quien no lo desea.

¿Es recíproco?

Puede ser recíproco, o de cualquier modo. Existen clientes que siguen roles muy estrictos de «solo activo» o de «solo pasivo». Afortunadamente soy versátil y no tengo problemas con adoptar uno u otro rol.

¿Cómo lo incorporas en el masaje?

De la forma más espontánea posible. De hecho, siempre es el receptor quien da el primer paso cuando cree que es el momento.

Así que el sexo oral no te importa.

A ver si me explico. A veces llaman personas que en realidad solo desean el sexo oral, y les «sobra» el masaje. Es el tipo de cliente que deseo evitar porque mi vocación es el masaje.

Por qué lo llamas Tantra Fusión?

Masaje Tantra Fusión
Masaje Tantra Fusión

Porque fusiona dos tipos de oficio distintos: el de masajista y el de escort gay.

Especialistas

Por esto cuento con otros masajistas a quienes les encanta este aspecto más sexual y «guarro» del masaje —como dicen ellos.

¿Quiénes son?

Jorge, Leo, Benito, Luca, Yamal, David…

No los he visto en tu web.

Los verás en masajistas exclusivos.

¿Pero son buenos masajistas igualmente?

¡Te aseguro que sí! Además, cada uno tiene sus talentos únicos. Puedo decirte que es una selección muy cuidada y estricta de entre cientos de personas que me contactan. Así que los conozco bien porque les he hecho entrevistas y pruebas prácticas. Con el tiempo, aun los conozco mucho mejor.

Suelo decirles a los clientes que existe un masajista para cada hombre. Solo hay que conversar un poco para que yo pueda recomendarte al más indicado.

Las peticiones más reiteradas

Existe una cierta curiosidad —por parte también de mis amistades— por saber qué es lo que más me piden los clientes.

No lo esperas. Quizá pensabas que lo que más me piden es sexo oral.

Pero lo más solicitado es la disponibilidad inmediata, además de la omniscencia. Me dicen coas como “espero que estés en Málaga ahora”, o “no estarás en Vigo por casualidad” y “yo estoy en Cali, Colombia, ¿no vienes nunca?”.

Por la mañana me encuentro que entraron llamadas a las 3 y a las 5 de la madrugada, y luego un mensaje de texto:

«¿Estás disponible ahora?»

Otra cosa que piden mucho es tiempo. Mucho tiempo. No somos conscientes, pero las personas pedimos a gritos dedicación, acompañamiento, ternura y atención. Empiezo a pensar que las parejas no aportan todo esto que es tan íntimo si resulta que lo buscamos en otras personas.

Tienes una hora
Tienes una hora

¿Y qué más?

Te dicen todo lo que quieren, ¿como si fuera una lista de la compra?

A veces sí. Recibo textos que son auténticas «cartas a los Reyes Magos», con descripciones minuto a minuto de todo lo que esperan que ocurra.

Pero están también los que piden algo ambiguo porque, quizá por vergüenza, no se atreven a contarte sus verdaderos deseos.

¿Y cosas que no son masaje?

Hay quien busca aspectos muy diferentes de lo que se supone que es un masaje tántrico. Desde protección paternal hasta ternura, pasando por morbo, complicidad, saber escuchar, aprender o simplemente “usarme”.

¿Alguna otra curiosidad?

Existe una tendencia, la del “hetero curioso”, que a menudo es un simple juego. Algunos chicos se presentan así y me ofrecen el “privilegio” de ser “la primera vez con un hombre”. No somos conscientes de que la fantasía de la virginidad sigue presente.

Entrevista sobre el masaje tantra

Quiénes son tus clientes

Despierta mucha curiosidad el saber quién viene a disfrutar de mis masajes. La gente joven siempre me comenta:

Debes de entender a mucha gente mayor, ¿no?

En realidad los porcentajes de franjas de edad son muy similares.

¿Son todos hombres solteros?

No todos, aunque en muchos casos la persona no comenta cosas de su vida privada, y yo tampoco pregunto. Por lo que sé, la proporción también está muy equilibrada. De hecho, quienes tienen mas fantasías y sufren de cierta rutina sexual son justamente los hombres casados, quienes tienen pareja.

Lo que también abunda son los hombres heterosexuales, que necesitan esta vía de escape para realizar sus fantasías. Es curioso, porque todos creen que son el único heterosexual que viene a disfrutar de un masaje gay.

Entrevista sobre masaje gay
Entrevista sobre masaje gay

Para terminar, el «final feliz»

Se habla mucho de este «final feliz». ¿No es un concepto algo cutre? ¿Te lo piden así?

La mayoría de clientes lo dan por hecho. Incluso para quienes me piden un «masaje normal, sin mariconadas».

A mí este epíteto del final feliz me recuerda a lo que popularizaron las peluqueras chinas, pero sirve para entenderse.

Culpable y feliz
Culpable y feliz

¿Es tan imprescindible eyacular?

Para nada. Identificar la eyaculación con el placer es como afirmar que no hemos comido si no nos hemos tomado un coñac y fumado un puro después de la comida. Lo que ocurre es que todo el mundo asocia la eyaculación con el “summum” del placer. Muchos hombres lo toman como prueba irrefutable de que ha existido ese placer.

No quiero negar lo placentera que es la eyaculación, pero también existen varios tipos de orgasmos sin que tengamos que eyacular. De hecho, el Tantra es este juego para descubrir cosa nuevas.

De todos modos, lo más frecuente es desear eyacular. Este acto es liberador, aporta satisfacción y una tranquilidad que se ha demostrado que tiene efectos positivos sobre el sistema hormonal. Así que también aporta equilibrio, incluso puede desencadenar un mayor deseo sexual en los días siguientes.

Finalmente, permíteme comentarte que muchos clientes vienen muy centrados en la eyaculación —como en la genitalidad, que mencioné antes. El Tantra aporta las técnicas para retrasarla al máximo y así lograr un placer mucho más prolongado y explorar varios tipos de orgasmo.

Anécdotas y famoseo

Otra parte morbosa de la entrevista sobre el masaje Tantra

Existe una auténtica obsesión por las anécdotas y los famosos. Siempre esperan arrancarme nombres, iniciales o pistas.

¿Tienes alguna anécdota que desees compartir?

Me encantaría. Y la verdad es que he disfrutado explicando algunas de ellas con todo detalle en estos relatos eróticos. Me dicen que “see leen con una mano”.

Relatos eróticos gay
Relatos eróticos gay

He leído tu relato del futbolista. ¿Alguna anécdota más con famosos?

Los personajes famosos son difíciles de servir bien, porque unos vienen con el miedo de ser reconocidos y grabados o de ser víctimas de chantajes. Otros vienen simplemente por intimidar al masajista por ser quienes son —buscan un juego de cierto abuso de poder al cual no entro.

Así que hace falta usar trucos para que olviden su propio nombre, desconecten y disfruten de verdad de un masaje tántrico.

¿A qué famoso te gustaría hacerle un masaje?

No tengo preferencias, de hecho mi trabajo consiste en atender a personas que no elijo yo, aceptándolas tal como son. Son los clientes quienes me eligen. En cuanto al masaje que haría, siempre tengo en cuenta los límites o los mínimos que me piden, aunque a veces tenga que contenerme.

¿Acabarás dándome un nombre?

Si tuviera que elegir a alguien para pasarlo bien, ya no sería un masaje, se convierte en un tema personal y no sería capaz de cobrarlo.

¡Pero no me niegues que jamás te has alegrado de poder atender a uno u otro chulazo!

No te lo niego, jejeje.

¿Ejemplos?

Los tienes en los relatos eróticos gay. Pero para responderte de forma más concreta, quiero decirte que a veces vienen unos auténticos monumentos de hombres, llámalos modelos, actores, futbolistas o lo que quieras, con los cuales no existe ninguna química sexual, por más que me esfuerce.

¿Y eso?

Supongo que están muy acostumbrados a que los idolatren, a no poner nada de su parte. El resultado es que ellos disfrutan mucho, y yo poco.

Te pagan por ello.

¡Así es!

En cambio otros hombres, de aspecto quizá más modesto, tienen un magnetismo irresistible. Alguien me dijo que en parte es un tema de feromonas.

La elegancia como marca

Otra entrevista sobre el masaje Tantra

Uno de los términos que más aparece en los comentarios que te dedican tus clientes es la palabra «elegancia». ¿Qué opinas?

Solo puede hacerme feliz. Mi intención desde el principio siempre ha sido elevar este oficio a un nivel superior.

Existe un segmento de hombres con un nivel profesional y de estudios que piden un servicio a su altura. Son personas acostumbradas a elegir, y desean un entorno cuidado.

Sensatez, equilibrio, modales, cultura, conversación.

Solía venir un cliente cada martes que tras su masaje se me quedaba mirando en silencio. Me decía:

No sé qué hace un tipo como tú en un oficio como este.

Hablas de conversación. ¿Qué importancia tiene en una sesión de masaje?

Forma parte del servicio, está presente antes y después. Explicar lo que haces, cómo lo haces, incluso por qué. Es atender con educación. Como la ducha, te prepara antes de empezar, y luego cierra el círculo.

A no ser que el cliente quiera un masaje «tipo barbero», no hablo durante la sesión.

La conversación establece tu lugar en relación al receptor. Le sirves, te sometes, le aconsejas. Son tonos.

¿Los chicos que trabajan contigo tienen el mismo nivel de estudios que tú?

A todos intento inculcarles es el respeto por el cliente, el trato profesional, la honestidad y el autocontrol. En este país el «trabajar lo menos posible» se ve como una señal de inteligencia, pero yo no comparto esta idea. Ellos me dicen que aprenden mucho de mí, no sé.

Final de la entrevista sobre el masaje Tantra

¿Cómo logras separar, si es que se puede, tu trabajo de tu vida personal?

Se debe separar. A toda costa. No puedes llevarte a tu casa los problemas que te cuentan, ni tampoco el deseo por otros hombres que no son tu pareja. Es muy importante que se quede en el gabinete de masaje lo que ahí ocurre.

Tengo compañeros que viven pendientes de si fulanito vuelve a llamar o no. Aunque llevan años trabajando en esto, olvidan que esto es un servicio. Nos usan y siguen con sus vidas.

Entonces, extrapolando un poco esta idea, ¿Paco es como un personaje?

A veces hablo de Paco como si fuera otra persona, pero es una parte muy grande de mí mismo. Y creo que es porque me resulta más fácil definirlo mientras está fuera de mis preferencias personales. No soy Paco las 24 horas de día, porque también necesito “descansar” de este profesional tan entregado, tan empático y generoso, para oxigenarme y vivir mi propia dimensión personal.

¿Cómo defines a Paco?

Tal como me defino a mí mismo. Mis clientes —algunos de ellos vienen desde hace más de 10 años— coinciden en decir que soy un profesional honesto, de confianza, equilibrado y más de fiar que algún “mejor amigo”.

¿Crees que tu aspecto físico es relevante?

Lo ignoro. Solo sé que me ayuda.

Nos despedimos de Paco, a quien describo como un hombre maduro —“daddy” según el léxico anglo-sajón—, alto, fuerte, con vello corporal, también llamado “bear”. Son atributos muy masculinos, y seguro que atraen a muchos hombres.

Gracias por esta entrevista sobre el masaje Tantra y muchas implicaciones que no hubiéramos imaginado.

Masajista chulazo
Masajista chulazo

Por Paco

Me llamo Paco. Soy un masajista masculino especialista en masajes prohibidos por su alta carga de morbo y secretismo. Mi discreción es total para protegerte. Disfrutar de un masaje prohibido puede ser una decisión difícil, pero es tan legítima como placentera. ¡te encantará!