Esperando oportunidades para nuevas experiencias

Esperando oportunidades
Esperando oportunidades

Esperando oportunidades se pasa la vida.

Y ya no estamos en el siglo XIX. La sociedad, las costumbres y la moralidad han evolucionado.

En España podemos estar mucho más tranquilos que en otros países. ya sabes que existen sociedades donde la homosexualidad y cualquier tipo de hedonismo están criminalizados.

Tenemos una cantidad de ventajas que ya quisieran para sí millones de ciudadanos de otros puntos del planeta —y no muy alejados.

Vivimos en ciudades donde el anonimato permite vivir una vida plena. Sin que im porten las miradas tras las cortinas, sin porteras metomentodo ni familiares que solo esperan tu mínimo error para desheredarte.

La oportunidad. ¡Qué gran palabra y qué gran excusa!

Sigue leyendo, porque lo contrario de las oportunidades edades es el envejecer sin vivir. Guardarlo todo para el final hace que la intensidad de los sabores caduque. Esperando oportunidades, la vida pasa.

¿Eres un hombre de acción?

Esperando oportunidades

Yo mismo he estado esperando años para decidir algo que sabía que era una parte nuclear de mí. No solo tardé en decidir, también tardé en ponerlo en práctica. Quizá este es el paso más difícil de dar, el paso del deseo a la acción.

La sexualidad, el morbo, el servicio casi sexual a hombres me ha interesado desde que era muy joven. Aunque reconozco que ha sido muy positivo el hecho de que esperara hasta el momento de sentirme perfectamente formado. Solo cuando supe a ciencia cierta que iba a dar un buen servicio me lancé a la aventura.

La vida pasa

De todos modos, hoy no quiero hablar de mí. Os cuento algo acerca de un chico de Dubai.

Tengo 42 años. Durante toda mi vida he sentido una atracción irresistible hacia los hombres. Para no herir a nadie en mi familia me casé con la mujer que ambas familias decidieron. He tenido hijos y no puedo quejarme de nada. Pero siempre me ha faltado algo. Ahora sé que puedo llamarlo plenitud».

«Siempre he confiado en que esa tentación tan acuciante y diría que enfermiza encontrara una oportunidad. Sí, he estado esperando la oportunidad. Me puse en manos del destino. Sin sospechar que el destino es como un tronco a la deriva».

«Dicen que la vida te trae lo que necesitas en cada momento. Aprendemos de las cosas para las cuales estamos preparados».

«Pero yo siempre estuve preparado para desnudarme ante otro hombre. Aunque la oportunidad no llegaba y no llegaba».

«Hasta que encontré tu web y me dije que era el momento de dar un paso. Porque las oportunidades también se crean. Y este ha sido mi paso. Y me siento totalmente feliz de haberlo dado».

«Tarde, porque ahora miro atrás y estoy seguro de haber malogrado décadas enteras de mi vida esperando la oportunidad. Mi lección para todos aquellos que lean tu blog es esta, Paco: no esperéis, la vida pasa demasiado rápido. Es peor arrepentirse de algo que no se hizo que de un error del que podemos aprender. Siempre es menos grave cometer un error que permanecer en la ignorancia o la duda».

Excusas falsas

Este tipo de confesiones después de un masaje siempre me conmueven. Mis clientes son mucho más que eso. Son hombres con sus vidas, son grandes ejemplos de aprendizajes que han costado años cuando no décadas. Sacar conclusiones es siempre útil. Y es más útil aún poder compartirlas y que otros tengan la ventaja de no cometer los mismos errores.

Mirar atrás para ver el camino recorrido puede hacernos sentir orgullo. E ilusión para seguir el camino hacia adelante.

Pero sobre todo, necesitamos vivir el presente. Porque nadie quiere un futuro sin recuerdos.

Porque los recuerdos los fabricamos hoy. Viviendo experiencias fantásticas, a veces reveladoras, a veces grandes descubrimientos.

Muchas veces viviendo cosas que no nos hemos permitido a nosotros mismos.

Mi excusa era la oportunidad. Una falsa excusa. Porque en realidad era yo mismo quien no me permitía disfrutar de la intimidad con otro hombre. Ahora que lo he vivido veo que ni es pecaminoso, ni peligroso, ni destructivo. ¡Es lo que deseaba!»

Simples momentos de placer. ¿Simples? Pues en la vida no hay tanto placer como creemos. El placer ni es tan simple ni tan superficial.

Somos cada uno de nosotros quienes decidimos cuánto placer y qué tipo de placer hay y debe haber en nuestras vidas.

Conclusión

El masaje Tantra para hombres es una buena forma de experimentar. Ya me lo dijo otro cliente hace años:

No me atrevo a tener sexo. Cualquier hombre de mi edad lleva 20 años teniendo sexo, y para mí esta es la primera vez con un hombre. No quiero sentirme ni inexperto, ni torpe ni fracasado. Ni sentirme mal si no tengo una erección. Todo este miedo escénico no existe sabiendo que me vas a dar un masaje tú. Y me sentiré libre de reaccionar con espontaneidad. Contigo me siento seguro».

El masaje erótico es un contexto seguro y sano. Tanto en el aspecto emocional como en el físico. No olvides comprobar qué precauciones tomamos para evitar el contagio del covid-19.

El masajee es el contexto perfecto para todos los hombres que desean explorar su sexualidad reprimida. Sin culpas. Porque no espero nada de ti. La experiencia es para tu placer, no para el mío. Aunque a todos les gusta que yo también disfrute, claro.

Esperando oportunidades pasa la vida

Hace tres años que leo tu blog. Aunque hasta hoy no me atreví a llamarte. Una vez escuché tu voz al teléfono me di cuenta del tiempo que he perdido. Ahora, después de tu masaje, mi arrepentimiento por esperar es aún mayor. Pero créeme, ¡estoy muy satisfecho y muy feliz!»

Llama y hablamos: contacto.

Sigue explorando Paco Tantra, mi web clásica. O explora los relatos eróticos gay, basados en experiencias de masaje reales. Finalmente, si tienes dudas, puede que encuentres respuestas en las preguntas frecuentes.

¡Hasta pronto!

Por Paco

Me llamo Paco. Soy un masajista masculino especialista en masajes prohibidos por su alta carga de morbo y secretismo. Mi discreción es total para protegerte. Disfrutar de un masaje prohibido puede ser una decisión difícil, pero es tan legítima como placentera. ¡te encantará!