El nuevo exhibicionismo gay explota las redes sociales

Exhibicionismo gay
Exhibicionismo gay

El exhibicionismo gay es tan frecuente como el exhibicionismo en general. Lo digo porque hay muchas personas heterosexuales que me comentan que los gays somos mucho más exhibicionistas que ellos. ¡Pero no!

Se trata de un fetiche muy extendido y que «no entiende de territorios», de géneros, de preferencias ni de nada. Aunque no todo el mundo logra comprenderlo —ni compartirlo. Ni tan solo las personas que luego lo observan con tanta curiosidad. ¿Te puede atraer algo que de entrada te disgusta?

A los gays nos va el morbo

Recientemente me hicieron una entrevista sobre el masaje Tantra. Me di cuenta de que uno de los aspectos que despiertan más curiosidad son los fetiches eróticos, el exhibicionismo, el morbo en espacios públicos y las zonas «sexualizadas» como los vestuarios de los gimnasios.

A raiz de esta entrevista, me ha dado qué pensar sobre estos temas.

Morbo en los vestuarios

El contexto de los vestuarios siempre tiene este morbo. De hecho, es uno de los más recurrentes en los «vídeos espía» que se publican en redes sociales.

Además, difícilmente encontraremos a un hombre gay que no disfrute de ver a otro hombre —o a más de uno— exponiendo alguna parte de su cuerpo.

Lo mismo que a muchos nos gusta mirar, a otros les gusta exponerse.

Y hablando de partes, se pueden exhibir pectorales, pezones, bíceps, axilas, y lógicamente las partes más populares y «demandadas», los genitales.

¿Te ha ocurrido alguna vez en el vestuario?

Al igual que en el stripping, su equivalente profesional, el exhibicionismo puede ser todo un arte. Se empieza por poco, se prosigue enseñando más ángulos a un ritmo «in crescendo», y así se logra que suba la temperatura.

Ya puestos, se pueden exhibir prácticas sexuales como el onanismo, el sexo oral e incluso escenas de cruising. Por cierto, algo muy de moda.

Por cierto, si buscas un stripper en Madrid, te recomiendo a Dario. Es absolutamente increíble.

Cámaras ocultas

Últimamente abundan en twitter las «escenas robadas» o «cámaras ocultas». No todas ellas son reales porque suelen estar apalabradas. Aun así, tienen un efecto sorprendente y muy morboso sobre los espectadores.

Es una prueba más de que nuestra cultura es cada vez más visual y menos táctil. Así que no debería sorprendernos el hecho de que nos excite más una imagen o un vídeo que un roce —o una palabra.

Quizá con el tiempo volvamos a descubrir las caricias, y quizá aceptemos caricias de otra persona por sorpresa, tal como se muestra en algunos vídeos donde uno de los chicos es el heterosexual que acaba seducido. Y «se cambia de acera». Por una caricia.

El hetero seducido

Estos vídeos mostrando hombres heterosexuales que acaban sucumbiendo a las artes felatorias de un hombre gay, más experto en anatomía masculina, también son un auténtico bombazo. Y cada vez más frecuentes.

Nos gusta creerlo, aunque en el fondo sabemos que no es real. Pero nos da morbo.

Los fetiches, la sorpresa, el morbo de lo inesperado, todo esto es tan poderoso que es capaz de anular la lógica.

En el fondo somos más emocionales y viscerales que racionales, y especialmente cuando el tema es la excitación sexual.

Exhibicionismo gay redes sociales
Exhibicionismo gay redes sociales

El exhibicionismo gay y las redes sociales

Algunas de las plataformas, como twitter, han explotado este fenómeno para incrementar usuarios —o, mejor dicho, el número de perfiles. Hago esta precisión porque existen personas con más de dos y tres cuentas; una para cada propósito, como lo personal, lo profesional y el «guarreo«.

Otras redes sociales como Instagram fomentan el exhibicionismo, pero censuran cualquier imagen con un contenido levemente sensual. Demasiada piel equivale a demasiado riesgo de ser «denunciado». Al igual que en todas las plataformas de creación norte-americana, la doble moral forma parte del morbo.

Y es que, en el fondo, Instagram quiere ser fiel a sus principios de elevada calidad fotográfica. Cosa que, en mi opinión, no debería excluir la buena fotografía erótica.

El por qué del exhibicionismo gay

Existen varias formas de entender el fenómeno del exhibicionismo, a veces tan sexualizado.

En mi caso tengo varios motivos: no solo atraer al publico gay susceptible de estar interesado en mi masaje desnudo. También porque me siento cómodo en esta faceta del erotismo.

Paco, en realidad no eres solo un excelente masajista, eres también muy exhibicionista, y lo sabes porque juegas con ello».

Volviendo a las redes sociales, otros muchos hombres necesitan reafirmar su autoestima consiguiendo cuantos más «likes», mejor. Este es uno de loas aspectos más controvertidos de las redes sociales. No sabemos si ayudan o si acrecientan un problema.

Estos chicos no necesariamente están buscando conocer otros hombres. Cierta parte de ellos en realidad temen el contacto real, simplemente consiguen el «trofeo» de ser muy populares teniendo muchos seguidores.

El tercer grupo sí que persigue conocer a otros hombres para practicar sexo real.

Y un cuarto grupo, a mi entender, ha montado un negocio alrededor de su imagen. Sacan provecho económico de su exhibicionismo «monetizándolo», como se dice técnicamente.

¿Qué opinas tú?

Accede a mi cuenta de twitter y emplea esta entrada para expresar lo que deseas.

Espero que este tema te haya resultado interesante y, más que eso, que te estimule la curiosidad para probar uno de los mejores masajes eróticos gay —según mis clientes— que existen en el mundo. Puedes acceder a sus testimonios que quizá te inspiren.

¡Nos vemos pronto!

Por Paco

Me llamo Paco. Soy un masajista masculino especialista en masajes prohibidos por su alta carga de morbo y secretismo. Mi discreción es total para protegerte. Disfrutar de un masaje prohibido puede ser una decisión difícil, pero es tan legítima como placentera. ¡te encantará!