La felicidad «hygge»

Felicidad hygge
Felicidad hygge

Felicidad hygge es un término danés difícil de traducir al castellano en una sola palabra. De todos modos resulta un concepto muy interesante, como muchos de los conceptos escandinavos.

Lee la conclusión final, quizá sorprendente.

Los pueblos escandinavos han desarrollado un sinnúmero de conceptos vitales, la mayoría muy interesantes. Se trata de ideas puestas en práctica con éxito demostrado.

Muchos de estos conceptos son difíciles de encajar en nuestras costumbres hispánicas. Aunque opino que conocerlos no molesta. Y aunque no seamos capaces de ponerlos en práctica en su totalidad, pueden sernos de ayuda.

El concepto de felicidad hygge

Los términos castellanos con que los daneses pueden esbozar el concepto son:

  • Bienestar
  • Sensación de calidez acogedora
  • Paz
  • Libertad
  • Compartir el disfrute con otras personas
  • Sosiego

Existe quien afirma que sin la oscuridad ni el frío típicos de países escandinavos el «hygge» no existiría. Y es que el otoño y el invierno son oscuros y fríos en las latitudes nórdicas, y las personas tienden a combatirlos con calidez humana y pequeñas tertulias en el marco de la serenidad y el confort hogareños.

Es evidente que el clima determina el comportamiento social humano. Y afecta también la vivencia íntima de la sexualidad.

Personalmente opino que me este término recuerda al verbo y sustantivo inglés «hug», es decir, «abrazo», aunque seguramente no tendrá nada que ver.

Conseguir la felicidad hygge

  • Tu tiempo. Elige y dedica unas horas al día para hacer lo que te gusta. La eficacia diaria depende de tus prioridades, y marcarte un horario para el deporte, tus hobbies, tu tiempo de lectura o la cocina, por ejemplo. Evita las obligaciones de cualquier otro tipo. Este es un tiempo en el cual no harás nada más, centrándote en ti mismo y también en tus cuidados personales.
  • Tu casa es tu templo. Ábrelo y compártelo con las personas que más quieres y con quienes te aporten serenidad y paz. Sirven tanto las barbacoas en verano como las tardes de cartas o juegos de mesa en invierno. O cenas en un grupo reducido. Mientras tu casa sea lo opuesto a un bar. Es tu espacio y donde eliges tus visitas libremente y según tus criterios.
  • El ambiente: iluminación adecuada, velas, música suave de fondo. La decoración cuidada, con solo lo mínimo e imprescindible y consecuentemente evitando lo sobrecargado. Concéntrate en lo funcional y bello. Valora las flores frescas, siempre con mesura.
  • Evita los conflictos y los temas de crispación. Evita hablar de política o de cuestiones profesionales molestas. Concéntrate por lo tanto en temas personales agradables. Como pista, céntrate más en el presente que en el pasado o el futuro.

La felicidad hygge más especial

Sigue leyendo más trucos, aunque algunos de ellos son difíciles de aplicar en nuestro clima.

  • Apaga todos los dispositivos. Ni televisión, ni iPad ni teléfonos.
  • Convoca solamente al grupo que no cree sub-grupos. Evita las conversaciones paralelas, enfocando un tema para crear esta sensación de comunión general, de unidad y fusión.
  • Crear equipo: cocina en compañía, crea un momento en que todos se sientan útiles y puedan aportar su granito de arena. Tablas de quesos con vino, repostería, un risotto, una barbacoa, aperitivos… según la hora del día y la estación del año.
  • La nostalgia. Los daneses valoran el mobiliario heredado de padres y abuelos. Sus mecanismos y resortes antiguos, incluso sus olores. También los juegos de té o la vajilla de los antepasados y las costumbres navideñas de la infancia.
  • Ropa cómoda. Los tejidos agradables, el pijama cuando estás solo, la manta en el sofá. Todo lo que hace que te sientas hogareño, en tu pequeño santuario de paz y calma.
  • La sencillez. Los escandinavos, por otra parte muy tecnócratas, saben tomarse respiros y desconectar. Los juegos de mesa «analógicos», con tableros y fichas de madera o de cartón son muy «hyggelig». Hoy en día incluso podemos valorarlos más, acostumbrados como estamos a emplear pantallas  e imágenes digitales.

Conclusión

Evidentemente todos estos conceptos recuerdan a lo tántrico. El bienestar, la paz, la conciencia del momento, el recogimiento. Son conceptos que nutren el espíritu y el deleite de los placeres. Consecuentemente tienen un impacto en tus emociones y tu sensación de felicidad y paz.

Todo esto te sirve tanto de forma individual como para disfrutar en compañía.

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¡Un abrazo con felicidad hygge!

Por Paco

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