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Testimonios

Contigo no tengo que fingir

Fingir es algo que no le deseo a nadie. Mejor dicho, «tener que fingir». Porque es una actitud que produce tensiones. Diría que equivale a mentir. Sobre todo cuando se finge acerca de uno mismo o de las preferencias personales.

Así que, tener que fingir es un síntoma inequívoco de que algo va mal.

¿Fingir es frecuente?

Aunque cueste creerlo, en el sexo y en las relaciones interpersonales se finge mucho.

Recientemente atendí a un chico que me abrió su corazón y me contó esto. Me dejó perplejo.

«Cuando estoy solo no tengo que fingir. Contigo también me siento tan cómodo. Porque no hay roles y así disfruto de tu masaje gay. Contigo es todo tan natural, mientras que con mi pareja todo se me hace raro».

Fingir en el sexo

Solo estoy autorizado a contar lo que viene ahora. No hay más detalles personales, por supuesto.

«No sé cómo he llegado hasta este punto. He adoptado un rol. Mejor dicho, he ido creando un personaje. Con mi pareja finjo ser de una manera. En todo, en mi visión del mundo, incluso en la cama».

Como digo siempre, no juzgo jamás. Puedo entender muy bien a este chico y lo que me cuenta. Me enfoco totalmente en el tiempo que estamos juntos en el masaje.

Mi visión es la de alguien que le da satisfacción en cuanto a ofrecerle una experiencia sensual. Vuelco todo mi esfuerzo en aceptarlo tal como es durante el masaje gay.

Masaje y naturalidad

Tal como entiendo la naturalidad como algo espontáneo, el masaje debe serlo también. Nunca fuerzo el masaje con protocolos demasiado estrictos. Aunque lógicamente existen límites.

Este chico valora la espontaneidad, la naturalidad y la confianza que transmito. De lo contrario no hubiera venido una segunda vez ni las siguientes.

«Lo descubrí desde el primer día que vine a que me hicieras un masaje. Contigo puedo ser exactamente quien soy».

Fingir por miedo

Dar la talla, cumplir las expectativas. Ya sean individuales, económicos o sociales. Los esquemas a los que a veces nos exigen que nos adaptemos pueden llegar a ser crueles.

«Mi pareja es una persona muy exigente. Si me mostrara tal como soy seguramente me rechazaría. Sigo con ella porque la quiero. Pero temo que ella no me quiere tal como soy de verdad. Me da pánico imaginar que mi yo verdadero no le guste».

El oasis de la libertad

El masaje erótico no exige nada por parte del receptor. Así que el masaje es el contexto seguro y sano donde muchas personas se sienten más a gusto. Se trata de una zona de confort también aplicable al erotismo y al sexo.

«No esperas nada de mí. Contigo me siento muy seguro. Además te pago por tu trabajo. Me olvido de todo, te dejo que lleves las riendas. Es la única forma en la que puedo disfrutar de verdad».

Si deseas hablar conmigo ya lo sabes.

Paco: 676648226

Explora también los otros contenidos de mi web y mi blog en www.elmasajeprohibido.com

¡Hasta pronto en Barcelona!

Si deseas un servicio más en el área de lo explícito de recomiendo a Matt y sus amigos.

Por Paco

Me llamo Paco. Soy un masajista masculino especialista en masajes prohibidos por su alta carga de morbo y secretismo. Mi discreción es total para protegerte. Disfrutar de un masaje prohibido puede ser una decisión difícil, pero es tan legítima como placentera. ¡te encantará!