La pareja controladora

Pareja controladora
Pareja controladora

La pareja controladora abunda —más de lo que reconocemos. A menudo escucho historias de abusos velados, muy sutiles. Lo justo como para que nadie pueda tachar a su pareja de maltratador. Ese punto tan equilibrado es el que algunos novios controladores saben encontrar con destreza.

Esto que voy a relatar ocurrió hace mucho tiempo. Aunque el tema sigue vigente. Escribo sobre ello porque me preocupa, y porque siento la necesidad de ayudar.

La pareja controladora

Me saltaron las alarmas al escuchar esta frase, justo antes de empezar el masaje:

Mi novio tiene que saber dónde y con quién estoy las 24 horas. Ya imaginas que no le dije que estoy aquí, contigo. Así que, si suena, voy a contestar el móvil. Si no te importa».

Quien me conoce sabe que no me entrometo. Mi respuesta fue el silencio de los prudentes. Además, el silencio me facilita la concentración en mi trabajo.

Como era de esperar, el móvil sonó varias veces durante la sesión. Si yo fuera el novio creo que hubiera percibido el temblor de su voz. El titubeo de la culpabilidad, el tormento de la culpa.

Solo deseé que este chico fuera capaz de abstraerse por un momento. Solo hasta el final del masaje. Pero era él mismo quien no se permitía el oasis que necesitaba.

Al terminar la sesión se comportó como un hombre satisfecho, relajado y feliz. Me pregunté si era una pose para convencerse a sí mismo.

¿Que hay de malo en el control?

Nada. Como en todas las cosas, el equilibrio, le mesura y la sensatez siempre son buenas. Y muchas veces el control está justificado. Cuando es interés genuino y sano. Esa preocupación sana y proactiva de si tu vuelo llegó bien al aeropuerto de destino. Ya me entiendes.

Las alertas me saltan cuando el control es enfermizo, excesivo, intenso y constante. Incluso injustificado. Cuando sientes que vas a modificar tu conducta normal debido al control que sufres. O cuando te genera sensación de ahogo.

Cuando el control se vuelve fiscalización constante. Es muy diferente del interés genuino.

Síntomas de la pareja controladora

Como no soy psicólogo, no sabría explicarte el origen de este comportamiento. Ignoro si es una patología. Aunque diría sin equivocarme mucho que deben de existir distintos grados.

Tu pareja es controlador si intenta influir sobre ti en alguna medida. En aspectos tan personales como estos:

  • Juzga y desprecia a tus amistades
  • Te pide cuentas sobre tus horarios, localización y actividades
  • Llama con frecuencia excesiva
  • Te advierte sobre tus opiniones
  • Sientes un cierto ahogo
  • Amenaza sobre tus ideas o acciones
  • Coarta tu libertad
  • Se erige como modelo a seguir…
  • …y obedecer

Evidentemente la actitud del interés genuino es distinta de la del control. Pedir información es una cosa, y buscar errores para juzgar es otra.

Sugerir es una cosa, y coaccionar es otra. Y así, un largo etcétera.

Incluso puede hacer que te sientas amenazado por tus ideas o tus actos.

En el fondo eres tú quien lo sabe.

Puede ser que algunos novios controladores no sean conscientes de ello. Evidentemente, siempre es bueno confrontarlo abiertamente con la pareja.

El problema empieza cuando la reacción del controlador es agresiva.

¿Buscas un novio así?

Es curioso como los hombres controladores eligen parejas con tendencia a la sumisión. Una buena amiga mía es de este tipo de persona. Todas sus parejas son controladores, maltratadores y llegan a emplear la violencia. De modo que no podemos culpar solamente al novio controlador.

A veces estas parejas se forman porque se necesitan mutuamente. Entonces hablamos de un patrón de comportamiento.

La frase que te confiesa un amigo tiene su peligro, además de morbo:

Me gustan los hombres canallas»

Puede hacerse realidad. Y tener efectos dolorosos.

En el ambiente gay existe el vocablo «mi chulo«, que un poco describe este tipo de hombres. Es un resquicio del machismo trasnochado que todos queremos evitar en este siglo XXI en el que nos encontramos.

Pero, como digo siempre. Para gustos los colores. Respeto y admiro todas las opciones. Hay a quien le gusta y es feliz así.

Estrategias de la pareja controladora

Si se ponen en marcha los engranajes de la pareja controladora es porque a ambos «os va» el tema. De lo contrario, abandonarías. Ningún hombre que no sea sumiso pasaría por ese tubo. Conviene recordar que los engranajes funcionan porque sus piezas encajan.

El hombre controlador suele emplear estrategias invisibles. Funcionan a través de emociones que te induces tú mismo.

  • La culpa
  • Los remordimientos
  • La pena
  • Errores anteriores
  • Deudas sin resolver

En una palabra: chantaje emocional. Todo esto se encuentra en la parte sometida. Son como una semilla que espera ser regada. El controlador solamente necesita despertarlos, y funcionan casi solos.

Salir de la pareja controladora

Reconocerlo es el primer paso. Los pasos siguientes dependen de tu determinación por resolverlo.

Te recomiendo decididamente que si deseas salir de una situación de este tipo acudas a un profesional. Jordi Perales, Carlos de Espacio Faro y Gabriel J. Martín, por poner tres ejemplos solventes, son excelentes terapeutas especializados en el mundo emocional del público gay. No publico sus enlaces porque no les he pedido autorización. Espero hacerlo en breve.

También puedes hacerlo conmigo como coach gay, teniendo en cuenta las diferencias.

Si tienes cualquier pregunta, no dudes en contactarme. Sobre todo acerca de masaje gay, que es lo mío.

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Por Paco

Me llamo Paco. Soy un masajista masculino especialista en masajes tántricos, prohibidos por su alta carga de morbo y secretismo. Mi discreción es total para protegerte. Disfrutar de un masaje prohibido puede ser una decisión apetecible, siempre tan legítima como placentera. ¡Te encantará!