Los límites entre masaje y sexo: morbo y transgresión

Límites entre masaje y sexo
Límites entre masaje y sexo

Los límites entre masaje y sexo suelen ser borrosos. A las personas que me llaman no las culpo por desconocerlos. Con mucho gusto los explico una y otra vez. Además, se trata de un tema muy personal.

¿Por dónde empezamos?

Ya soy consciente de que no es un tema muy claro. Sé también que el erotismo se acerca mucho al sexo. Tanto, que la creencia generalizada es suponer que se cruza con facilidad del masaje al sexo.

Límites entre masaje y sexo

Partimos de la base de que «masaje» y «sexo» son dos palabras distintas. Por lo tanto corresponden a dos oficios y requieren dos tipos de profesionales bien diferenciados. Porque siempre hay un profesional para cada cosa.

Consecuentemente deducimos que «masaje» y «sexo» no son sinónimos. No puedes sustituir una palabra por la otra en una frase si deseas decir lo mismo.

Erotismo y sexo

Sin embargo es cuando hablamos de masaje erótico cuando estos límites empiezan a desdibujarse.

¿Dónde acaba el masaje erótico y dónde empieza el sexo?

El erotismo crea situaciones en las que el deseo sexual es poderoso e irrefrenable. Es cuando se desea pasar al sexo casi sin ser conscientes de ello.

Es cuando hablamos de excitación sexual «de la buena».

Tantra, masaje y sexo

En mis masajes Tantra eróticos consigo que el receptor del masaje alcance una excitación sexual muy elevada. Tanto que desee cruzar cualquier o casi todas las  fronteras establecidas.

Mis clientes me comentan:

Paco, es que deseo practicar sexo oral contigo, ¡me has puesto muy cachondo!»

«¡Lo que más deseo en este momento es que me folles!»

Sin embargo, el Tantra y el masaje gay funcionan gracias al control. Precisamente el control es el factor responsable de tanta excitación.

En estas frases puedo reconocer que he realizado un trabajo bien hecho y que he superado las expectativas del cliente. ¡Aunque el objetivo no es la tortura sino el placer!

Límites entre masaje y sexo: el morbo del deseo

Intento no cruzar jamás esta frontera. Reconozco que en algunos momentos lo deseo, pero lo considero una falta de profesionalidad. Además, a veces es justamente lo que el cliente no desea. Y adivinar los pensamientos de la gente es arriesgado.

Si quisiera pagar por sexo ya sé dónde ir».

Con frecuencia interpreto que se trata de una prohibición que excita mucho más al receptor. Si fuera posible cruzar esta frontera, el morbo quizá se desvanecería. Porque la propia prohibición crea el morbo.

Considero más interesante conservar un deseo por realizar que cumplir cualquier expectativa incluso antes de que se formule el deseo.

La intensidad erótica, el morbo y el deseo sexual son mucho mayores de este modo. Así el siguiente masaje gay será incluso más tórrido.

Como resultado a la insistencia de muchos de mis clientes habituales —durante años—, he incorporado el nuevo menú Tantra Fusión. Así que, para quienes ya me conocen de sesiones anteriores, está a su disposición este menú especial.

¿Lo pruebas?

Más opciones

Afortunadamente existen masajistas jóvenes, espectaculares y muy bien dotados que sí hacen realidad las fantasías de cruzar de masaje a sexo. Debes ser consciente de que el precio es diferente. Llama y consulta.

Jorge, Leo, Benito, Fer y Yamal son los chicos que aparece en la foto. Su website personal es escort gay Barcelona.

¡No te los pierdas! aunque sea por curiosidad.

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Si estás valorando la posibilidad de disfrutar de un masaje desnudo más que excitante, no dudes en llamarme. Coméntame las dudas que tengas.

Paco: contacto.

Sigue explorando esta web, como por ejemplo los relatos eróticos gay o las preguntas frecuentes —además de las preguntas curiosas— y seguramente decidirás disfrutar del mejor masaje gay en Barcelona.

¡Nos vemos pronto!

Por Paco

Me llamo Paco. Soy un masajista masculino especialista en masajes prohibidos por su alta carga de morbo y secretismo. Mi discreción es total para protegerte. Disfrutar de un masaje prohibido puede ser una decisión difícil, pero es tan legítima como placentera. ¡te encantará!