Masaje perverso

Masaje perverso
Masaje perverso

El masaje perverso es un masaje fuera de lo común. Extraordinario. Secreto, prohibido. Porque explora aspectos del contacto piel a piel reservados para la intimidad. Y mucho más placentero que un masaje «legítimo».

Pero, ¿a qué llamamos «perverso»?

Perverso es todo objeto o práctica que sale de unas normas establecidas. Ya sean normas sociales o éticas, especialmente las religiosas.

En el terreno de las relaciones personales y laborales también puede ocurrir que nos desviemos de la norma. Sin querer… o queriendo.

La perversión desde luego no deja indiferente a nadie.

La perversión saca de la zona de confort a la mayoría de personas. Justamente existen normas para garantizar unas ciertas pautas de conducta que nos mantienen dentro de las sensación de seguridad. Pero, como dicen, todo lo que se sale del guión es más emocionante.

¿Adrenalina?

¿Cuán perverso puede ser un masaje?

Masaje perverso

Como ya supondrás si sigues este blog, me interesa lo personal, la esfera íntima de cada cual. Es decir, la dimensión de los deseos más privados.

En este sentido el masaje perverso deja de tener cuanto efecto produzca rechazo. No existe el rechazo social en una práctica que se realiza entre dos personas que se ponen de acuerdo. Porque el «masaje perverso» es un acto de intimidad personal, estando a solas. Así que nadie puede juzgar lo que nadie sabe.

Masaje y morbo

Lo prohibido suele venir acompañado de un morbo adicional. Este morbo hace que lo prohibido es más deseado, y la experiencia sea más excitante. Por consiguiente aporta un placer mayor y una satisfacción… indescriptible.

Cruzar los límites

A menudo tu imaginación y tus fantasías sexuales se han desatado en el justo instante en que el masajista pone sus manos sobre tu cuerpo. La imaginación crea escenas de transgresión, imágenes tórridas y, por qué no, perversas. ¿Tu mente es así?

Así que, cuando un masaje cruza los límites de lo socialmente aceptable, estamos ante un masaje perverso.

Por fin lo prohibido se adueña del momento. Se crea una burbuja fuera del tiempo, un paréntesis con actos que después negaremos. O que quizá recordaremos con regocijo —depende de cuán perveso seamos.

Permítete el masaje perverso

Lo deseas y lo sabes. Además estás muy cerca de permitírtelo. Muchos hombres aprovechan un viaje de negocios a Barcelona para explorar esta dimensión secreta de su sexualidad.

Otros muchos dicen que van al «masaje terapéutico«, y vienen aquí, a mi estudio de masaje gay.

Nadie nunca sabrá qué territorios has explorado.

Como por ejemplo, el masaje más perverso, el masaje desnudo.

Parece mentira que tú, que tienes un aspecto tan normal, puedas llegar a realizar un masaje erótico gay tan perverso como el que acabo de disfrutar. ¡Ha sido lo más!»

Si tienes dudas no hay nada mejor que conversar.

Atrévete y explora también Paco Tantra, mi web clásica.

Si deseas saber qué ocurre durante una de mis sesiones, compruébalo desde tu casa: vive los relatos eróticos.

Sigo esperándote en Barcelona.

Por Paco

Me llamo Paco. Soy un masajista masculino especialista en masajes prohibidos por su alta carga de morbo y secretismo. Mi discreción es total para protegerte. Disfrutar de un masaje prohibido puede ser una decisión difícil, pero es tan legítima como placentera. ¡te encantará!