Masaje y coronavirus derivan en nuevas formas de precaución

Masaje y coronavirus
Masaje y coronavirus

Masaje y coronavirus son dos conceptos que despiertan preocupación.

¿Se puede disfrutar de un masaje sin riesgo de infectarse?

Existen varias respuesta. Desde el tibio «depende» hasta el más decidido:

¡El contagio se puede evitar al 100%!

Depende de ambos, tanto del masajista como del receptor del masaje. Si nos ponemos de acuerdo, evitaremos el riesgo.

La prueba de que funciona es que doy negativo en todos los test.

Es evidente que no realizo tantos masajes como antes de la pandemia. Aún así, puedo considerarme afortunado ya que mi empresa sigue funcionando.

Los mayores peligros no están aquí

A pesar del temor que suscita un masaje, acudir a nosotros es una práctica que supone un riesgo cien veces menor al de realizar una compra en un supermercado o una gran superficie. Tantos unos como otros, estos comercios han estado abarrotados durante las Navidades de 2020 y los primeros días de 2021, propiciando el contagio entre personas que ni siquiera son contactos directos.

Esto es algo que con nosotros es cien veces más improbable —o mil, si vas a un centro comercial de varios pisos y grandes dimensiones.

Porque en nuestro estudio de masaje estamos solos el receptor y el masajista. Como verás en la entrada precauciones para evitar el covid-19, no permitimos el acceso a personas que se nieguen a ciertas medidas básicas pero muy relevantes —temperatura, gel y mascarilla.

Aparte de esto, aireamos y desinfectamos el centro tras cada sesión. Ademas utilizamos un ionizador durante la noche, que elimina todo rastro de bacterias, virus y seres vivos.

Esto ha requerido inversiones en distintos tipos de productos, instrumental, tecnología y aprendizaje.

Antes de la irrupción de la covid-19, y desde 2010, ya tomaba medidas higiénicas muy estrictas, dedicadas a evitar todos los tipos de contagios dermatológicos. Puedes comprobar en qué consisten en este manual de buenas prácticas.

A pesar de no ofrecer un servicio considerado como plenamente sexual, siempre he añadido todas las precauciones que exigen estos servicios. Llámalo «redundante», pero es totalmente seguro. Así que, para tu mayor seguridad, hemos sumado precauciones de distintos ámbitos profesionales.

A medida que se conozcan y divulguen nuevas precauciones, ten por seguro que iremos incorporándolas.

Masaje y coronavirus

Existe una gran cantidad de clientes que evitan el masaje por pánico. Infectarse con este virus es, por el momento, una gran preocupación dada la escasa población vacunada, y dada la ausencia de tratamiento farmacológico.

Aunque a medida que se conocen más factores acerca del comportamiento del virus, hemos podido implementar medidas cada vez más enfocadas, precisas, seguras y eficaces.

La prueba es que en mi estudio de masaje se han infectado 0 personas durante todo este tiempo. No me gusta la frase «toquemos madera» porque no podemos encomendarnos al azar o la buena suerte —preferimos siempre la ciencia.

Yo y todos los masajistas exclusivos que se anuncian junto a mí hemos sido testados, tanto mediante PCR como mediante pruebas serológicas, también individualmente cada vez que un cliente concreto lo ha exigido. Así pues, no tenemos problema en realizar las pruebas en presencia del cliente. Sin margen al error o al engaño.

Si, a pesar de todas estas explicaciones sigues teniendo dudas, te animo a que me llames por teléfono.

El miedo es siempre una mala consejera, ala luz de la ciencia siempre ilumina las cosas de una forma mejor.

Por Paco

Me llamo Paco. Soy un masajista masculino especialista en masajes prohibidos por su alta carga de morbo y secretismo. Mi discreción es total para protegerte. Disfrutar de un masaje prohibido puede ser una decisión difícil, pero es tan legítima como placentera. ¡te encantará!