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Experiencia erótica elegante

«Llevo años buscando una experiencia erótica elegante».

«He visto algunas webs de Tantra pero francamente no me quedaba claro de qué hablaban. Si de yoga, de budismo, y además no entiendo qué tienen que ver los chakras… En fin, que ha ido pasando el tiempo».

«Llegué a descartar el Tantra como opción. Las fotos de esos lupanares, esos antros oscuros personalmente no me invitan ni me incitan. Más que morbo, me dan repelús».

«Seguí buscando por internet cada vez que tenía un rato. Iban apareciendo chaperos, escorts, de esos cachas depilados que no entiendo muy bien si lo que ofrecen es compañía durante la cena o si pretenden que los satisfagas a ellos. Un rollo muy narcisista, vaya. Además nunca queda claro cánto cobran. Descartados».

«Como decía mi profesor de Filosofía «para obtener respuestas lo importante es saber qué preguntar. Para así formular la pregunta adecuada».

«Así que busqué en internet «erotismo con elegancia». Siguieron apareciendo resultados bastante cutres como despedidas de solteros. En fin que fui afinando la búsqueda añadiendo más y más conceptos, hasta que apareciste tú».

Experiencia erótica elegante

«Me dio tranquilidad leer las descripciones de tus masajes, directamente asociados con los precios de cada cual. Esta transparencia me tranquilizó enormemente».

«Te llamé y lo que conversamos casaba perfectamente con lo que leí en tu web. Otro punto más tu favor».

«Ahora que han pasado unos días desde el masaje que disfruté contigo, me siento a escribirte».

«Sigo teniendo en mi cuerpo la sensación de ternura fresca, una vaga sensación de trance, de experiencia extra-sensorial. No sabría muy bien cómo definirlo. Lo que sí sé decir claramente es que me excito y tengo más erecciones y más frecuentes. Tan solo con recordar algunos momentos concretos de nuestra sesión».

«Soy muy consciente de que entre gays el erotismo es raro. Y no digamos el erotismo elegante. Es más fácil pasar directamente al sexo. Porque los gays tienden a confundir el erotismo con el sexo. Sin buen gusto ni aviso previo».

«Así que finalmente encontré lo que buscaba. Aunque no quiero llamarlo Tantra porque no me cuadra con otras cosas que he leído en internet. Creo sinceramente que eres tú, tu arte, tu presencia inclasificable y tu forma directa pero sutil de conducir el erotismo. Ha sido un rato muy excitante y morboso. Además, en ningún momento he sentido que fuera ni grosero ni vulgar».

«Tu trato ha sido no sé si decir profesional o amable, pero de confianza. Durante los días previos a nuestra cita me sentí muy nervioso. Al tomar un agua contigo, sentados y conversando como amigos, se me olvidó de un plumazo. Como dices tú, es todo muy natural, muy espontáneo. Se nota que estás a gusto y eso me ha dado esa tranquilidad. Y me facilito disfrutar incuso más de lo que imaginaba, creía y deseaba».

Experiencia erótica elegante para hombres gay

«Además, todo hay que decirlo, estás como un tren».

«No sé si te acordarás de mí ni sé cuánto tardaré en volver, pero que me sobran ganas, ¡ni lo dudes!».

Amigo, gracias por este testimonio tan sentido y honesto. ¡Nos vemos cuando quieras!

¡Un abrazo!

En esta página encontrarás más vídeos acerca de masaje gay.

También te recomiendo este relato erótico, que en realidad es una descripción de un masaje real, el de Fernando de Brasil.

Hay más relatos eróticos que voy añadiendo. ¡No te los pierdas!

Aquí puedes encontrar otros testimonios gay acerca de mis masajes Tantra y eróticos.

Precios

Masaje Desnudo

Estimulación Prostática

Masaje Relajante

Si necesitas más información visita Paco Tantra o llámame directamente.

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Masajista con estudio

El masajista con estudio es el profesional que invierte en su trabajo. Porque los costes de abrir un estudio profesional de masaje son muy elevados. No solo el alquiler del espacio. También el mobiliario, los servicios de oros profesionales, las domiciliaciones de consumos y los consumibles de calidad suman una cantidad considerable.

Mes a mes, con independencia de si hay mucho o poco trabajo.

Masajista con estudio

Resulta evidente que solamente los masajistas con más trabajo pueden permitírselo.

Además, para mí es relevante separar la vivienda privada del entorno de trabajo. Así que no vivo donde trabajo. Opino que ambas dimensiones de mi vida requieren espacios diferentes e independientes.

De modo que dispongo de un espacio profesional muy bien ubicado en el centro de Barcelona. En una zona que les conviene no solo a la mayoría de mis clientes locales. También los clientes que visitan Barcelona por negocios o por turismo. Todos ellos comentan que la ubicación de mi estudio de masaje gay es inmejorable.

«Estás muy céntrico. Es fácil llegar hasta ti desde fuera de Barcelona. Además, ¡hay un parking cruzando la calle!»

«Vengo desde la Barceloneta. O sea, directo a la parada de bus que tienes en la esquina».

Las opiniones de mis clientes son muy importantes para mí. Es evidente que donde estoy ahora es una zona muy práctica para la mayoría.

Profesional con espacio propio

Para muchos de mis clientes este factor es la clave de la calidad.

«Disponer de tu propio espacio profesional dice mucho de ti. He podido comprobar lo profesional que eres. Te tomas tu trabajo en serio. Y mira que consiste en dar placer y felicidad. Incluso tu oficio, a veces tildado de superficial, requiere de una actitud responsable».

Aunque no siempre tuve un estudio propio. Durante varios años colaboré con TantraTouch y con Ritual. En 2016 llegó el momento de dar el salto. Gestionar mi propio estudio de masaje gay es un esfuerzo. ¡Pero vale la pena!

Tener un estudio de masaje permite ampliar la oferta de trabajo.

  • Masajes terapéuticos en camilla
  • Tatami para masajes cuerpo a cuerpo
  • Suite para masajes a parejas

Los diferentes tipos de masaje requieren instrumentos apropiados para cada caso. Y diferentes salas. Porque no es lo mismo decorar una sala de masaje terapéutico que una sala para masaje erótico.

También tengo un espacio idóneo para el coaching gay. Muy acogedor ¡y muy cómodo!

Estudio de masaje gay
Estudio de masaje gay

Garantías profesionales

«En mi opinión un profesional que tiene una sede o razón social es más serio que el que no la tiene».

«He conocido muchos masajistas que solo van a domicilio. No me merecen confianza. Contigo he podido comprobar que mis recelos no eran infundados. Realmente eres de los pocos que cumplen lo que prometen. Repetiré contigo».

«Tu profesionalidad es poco frecuente en este mundillo».

«Creo que hoy en día es importante poder pagar con tarjeta de crédito. Tú ofreces esta posibilidad. O sea que más puntos a tu favor».

Algunos clientes me preguntan «cuál es tu otro oficio». Quizá porque la mayoría de masajistas tántricos no viven exclusivamente de este trabajo. Pues este es mi único oficio, y estoy satisfecho y orgulloso de ello. Es mi vocación.

El motivo que lo hace posible sois vosotros: mis clientes. Gracias a vosotros y a vuestra lealtad puedo costearme un alquiler adicional para ofrecer todas las ventajas posibles.

«Voy probando diversos masajistas. Me gusta la variedad. Pero reconozco que visitarte a ti es una garantía de satisfacción».

Masajista gay con estudio

El masaje erótico, el masaje tántrico, el masaje gay y cualquier tipo de masaje terapéutico la necesitan. Hablo de la actitud profesional.

La idea es tan sencilla y tan complicada como desear satisfacer las necesidades de cada cliente.

«Conoces muy bien a tu clientela, y se nota. Imagino que cada hombre es un mundo. Soy consciente de que mis caprichos no son nada «mainstream».

Además, la clientela gay es de lo más variado. Y muy exigente. Porque el cliente gay sabe expresar sus preferencias.

Existen numerosos clientes que requieren un masaje terapéutico exento de sensualidad. Tienen sus motivos para elegir un profesional gay. Y están en su pleno derecho de elegir al masajista por los factores que les resultan más relevantes:

  • Experiencia
  • Garantía
  • Tipo físico
  • Disponer de estudio privado
  • Variedad de oferta en masajes
  • Otros masajistas exclusivos

Todos los factores suman puntos.

Además, cualquiera de los otros masajistas también pueden atenderte en mi estudio si lo deseas.

Si necesitas más pistas sobre mis masajes sensuales por favor consulta el masaje relajante, masaje próstatico y el masaje desnudo. ¡Cualquiera de ellos te encantará!

Recientemente he publicado relatos eróticos, basados en experiencias reales de masaje. ¡Han causado auténtico furor entre mis seguidores de Twitter!

Si necesitas realizar alguna consulta no dudes en llamarme.

Paco: contacto directo.

Existe un gran número de personas que creen que un masajista debe ofrecer sexo también. A ellos les recomiendo al escort gay Matt, que no sólo da masajes eróticos, sino mucho más si lo deseas.

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La pareja controladora

La pareja controladora abunda más de lo que reconocemos. A menudo escucho historias de abusos velados, muy sutiles. Lo justo como para que nadie pueda tachar a su pareja de maltratador. Ese punto tan equilibrado es el que algunos novios controladores saben encontrar con destreza.

Esto que voy a relatar ocurrió hace mucho tiempo. Aunque el tema sigue vigente. Escribo sobre ello porque me preocupa, y porque siento la necesidad de ayudar.

La pareja controladora

Me saltaron las alarmas al escuchar esta frase, justo antes de empezar el masaje:

«Mi novio tiene que saber dónde y con quién estoy las 24 horas. Ya imaginas que no le dije que estoy aquí, contigo. Así que, si suena, voy a contestar el móvil. Si no te importa».

Quien me conoce sabe que no me entrometo. Mi respuesta fue el silencio del prudente. Además, el silencio siempre me facilita la concentración en mi trabajo.

Como era de esperar, el móvil sonó varias veces durante la sesión. Si yo fuera el novio creo que hubiera percibido el temblor de su voz. El sudor de la culpabilidad, el tormento de la culpa.

Solo deseé que este chico fuera capaz de abstraerse por un momento. Solo hasta el final del masaje. Pero era él mismo quien no se permitía el oasis que necesitaba.

Al terminar la sesión se comportó como un hombre satisfecho, relajado y feliz. Me pregunté si era una pose para convencerse a sí mismo.

¿Que hay de malo en el control?

Nada. Como en todas las cosas, el equilibrio, le mesura y la sensatez siempre son buenas. Y muchas veces el control está justificado. Cuando es interés genuino y sano. Esa preocupación de si tu vuelo llegó bien al aeropuerto de destino. Ya me entiendes.

Las alertas me saltan cuando el control es enfermizo, excesivo, intenso y constante. Incluso injustificado. Cuando sientes que vas a modificar tu conducta normal debido al control que sufres. O cuando te genera sensación de ahogo.

Síntomas de la pareja controladora

Como no soy psicólogo, no sabría explicarte el origen de este comportamiento. Ignoro si es una patología. Aunque diría sin equivocarme mucho que deben de existir distintos grados.

Tu pareja es controlador si intenta influir sobre ti en alguna medida. En aspectos tan personales como estos:

  • Juzga y desprecia a tus amistades
  • Te pide cuentas sobre tus horarios, localización y actividades
  • Llama con frecuencia excesiva
  • Te advierte sobre tus opiniones
  • Sientes un cierto ahogo
  • Amenaza sobre tus ideas o acciones
  • Coarta tu libertad
  • Se erige como modelo a seguir…
  • …y obedecer

Evidentemente la actitud del interés genuino es distinta de la del control. Pedir información es una cosa, y juzgar es otra.

Sugerir es una cosa, y coaccionar es otra. Y así, un largo etcétera.

Incluso puede hacer que te sientas amenazado por tus ideas o tus actos.

En el fondo eres tú quien lo sabe.

Puede ser que algunos novios controladores no sean conscientes de ello. Evidentemente, siempre es bueno confrontarlo abiertamente con la pareja.

El problema empieza cuando la reacción del controlador es agresiva.

¿Buscas un novio así?

Es curioso como los hombres controladores eligen parejas con tendencia a la sumisión. Una buena amiga mía es de este tipo de persona. Todas sus parejas son controladores, maltratadores y llegan a emplear la violencia. De modo que no podemos culpar solamente al novio controlador.

A veces estas parejas se forman porque se necesitan mutuamente. Entonces hablamos de un patrón de comportamiento.

La frase que te confiesa un amigo tiene su peligro, además de morbo:

«Me gustan los hombres canallas»

Puede hacerse realidad. Y tener efectos dolorosos.

En el ambiente gay existe el vocablo «mi chulo», que un poco describe este tipo de hombres. Es un resquicio del machismo trasnochado que todos queremos evitar en el siglo XXI en el que nos encontramos.

Pero, como digo siempre. Para gustos los colores. Respeto y admiro todas las opciones. Hay a quien le gusta y es feliz así.

Estrategias de la pareja controladora

Si se ponen en marcha los engranajes de la pareja controladora es porque a ambos «os va» el tema. De lo contrario, abandonarías. Ningún hombre que no sea sumiso pasaría por ese tubo. Conviene recordar que los engranajes funcionan porque sus piezas encajan.

El hombre controlador suele emplear estrategias invisibles. Funcionan a través de emociones que te induces tú mismo.

  • La culpa
  • Los remordimientos
  • La pena
  • Errores anteriores
  • Deudas sin resolver

En una palabra: chantaje emocional. Todo esto se encuentra en la parte sometida. Son como una semilla que espera ser regada. El controlador solamente necesita despertarlos, y funcionan casi solos.

Salir de la pareja controladora

Reconocerlo es el primer paso. Los pasos siguientes dependen de tu determinación por resolverlo.

Te recomiendo decididamente que si deseas salir de una situación de este tipo acudas a un profesional. Jordi Perales y Gabriel J. Martín, por poner dos ejemplos, son excelentes terapeutas especializados en el mundo emocional del público gay. No publico sus enlaces porque no les he pedido autorización. Espero hacerlo en breve.

También puedes hacerlo conmigo como coach gay, teniendo en cuenta las diferencias.

Si tienes cualquier pregunta, no dudes en contactarme. Sobre todo acerca de masaje gay, que es lo mío.

Sigue explorando la sexualidad gay a través del masaje tántrico con Paco Tantra.

O descubre a Matt, el joven masajista superdotado.

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Masaje legítimo gay

El masaje legítimo gay consiste en un masaje terapéutico.

Como todos sabemos, un masaje terapéutico es un trabajo para el bienestar físico, muscular y articular.

Pero evitando las zonas íntimas, y por supuesto evitando cualquier estimulación sensual o erótica.

En otras palabras, un masaje terapéutico no tiene «final feliz».

Pero, los que piden específicamente este masaje legítimo, ¿realmente desean un masaje terapéutico?

Ahí vamos.

Resulta curioso cómo muchas de las llamadas que recibo son de hombres que desean un masaje terapéutico.

«¿Supongo que será más barato que un masaje erótico?»

Lógicamente, pues se trata de un servicio diferente en muchos aspectos.

Pero lo que el cliente desea no es exactamente un masaje terapéutico. Veamos qué pasa.

Masaje legítimo gay

El término «masaje legítimo» se ha acuñado, cómo no, en Estados Unidos. Este país lo rige una sociedad con una cultura dualista, donde las cosas se categorizan entre buenas o malas, legales o ilegales.

Ya puedes imaginar que todo lo erótico, sensual y sexual es «ilegítimo». Aunque no va a ser en esta entrada donde vamos a discutir la moralidad de lo ilegítimo.

Volviendo a los clientes de masaje, existen personas con una inteligencia asombrosa. Realmente superior. Para empezar resulta interesante que llamen a un masajista tántrico o erótico pidiendo un masaje de otro tipo.

En segundo lugar desean que les atienda un masajista gay. Si lo que deseas realmente es un masaje excelente, seguramente tu criterio no será el de «masajista gay». Probablemente sea el de «masajista terapéutico». Aunque si además es gay, mejor. ¡Lo entiendo! Existe una complicidad entre nosotros.

Pero en el caso del masaje terapéutico la orientación sexual no debería influir en tu decisión. Y si influye, es que no estás siendo sincero contigo mismo —y con el masajista a quien te diriges.

Aun así existen chicos de todas las edades que conciertan una cita conmigo.

Muy a sabiendas y quizá porque el precio del masaje terapéutico y del quiromasaje gay es inferior al de cualquier masaje sensual. O de cualquiera que incluya el famoso final feliz.

Sorpresas previsibles

La sorpresa se produce en el momento en que el cliente pregunta:

«¿Puedo tocarte la polla?»

Este es justamente el momento en que le planteo las dos opciones. Dos opciones que han estado siempre disponibles. En este momento, el cliente debe elegir cómo desea continuar la sesión:

  • Seguimos el masaje terapéutico
  • Pasamos a masaje erótico con un precio superior

Normalmente la calentura del cliente es tal que acepta el precio superior del masaje erótico. Entenderse es así de fácil.

La desventaja para este tipo de clientes es que han perdido todo el tiempo que llevábamos de masaje. Esos 15 o 20 minutos podrían haber sido más morbosos.

Masaje legítimo gay y erotismo

Entiendo que da mucho morbo visitar al masajista que has elegido. Por diferentes factores tales como sus fotos y su aspecto físico. También la descripción de sus servicios eróticos para hombres gay.

Aunque no comparto la estrategia del engaño. Somos adultos. Yo siempre doy por entendido que ambos hablamos el mismo idioma. Y sobre todo entiendo que somos sinceros.

Alguien que me pide un masaje terapéutico lo recibirá. Sin los «extras» que pueden resultar ofensivos a muchos hombres que realmente desean un buen masaje terapéutico.

Y cuando alguien desea un masaje morboso, es esto lo que realizo. Soy honesto en todo momento. Cuando explico mis servicios, antes, durante y después del masaje.

Masajes terapéuticos

Servicios eróticos.

Acerca de mis servicios eróticos, los más demandados —y de largo— puedes leer estos testimonios. Y también estos relatos eróticos para que imagines de un modo realista cómo se desenvuelven.

Masaje erótico gay

Hay mucho más que conversar acerca de los masajes gay. Es un mundo más extenso del que muchos imaginan.

Si tienes dudas contáctame cuando lo desees. Estoy abierto a responder todas las preguntas que me hagas. Puedes estar seguro de la veracidad de mis respuestas.

Contáctame directamente.

Sigue explorando mi blog acerca de masaje tántrico gay en Barcelona: www.pacotantra.com

¡Nos vemos pronto!

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Pagar por sexo: ¡nunca!

«Pagar por sexo es algo que no haría nunca» es una frase que oigo con cierta frecuencia.

El motivo es que muchas personas aún confunden el masaje erótico y el masaje tántrico con un servicio sexual explícito.

Como veremos, el masaje erótico no equivale a sexo. Existen numerosas diferencias, que son las que justifican que se usen nombres diferentes para diferenciar y distinguir oficios y prácticas que no son iguales.

De todos modos, y aunque el masaje erótico fuera un servicio sexual, pagar por sexo no sería nada malo. Ni vergonzoso, ni humillante para nadie. Humillante para nadie siempre y cuando el profesional que ofrece este servicio lo haga de forma voluntaria. Y si además se siente correctamente remunerado.

Tampoco es humillante para quien lo contrata. Sería equivalente a decir:

No compro ropa porque ya tengo.

Nunca pagar por sexo

«Nunca pago por sexo, pero nunca. Que conste que quiero probar tu masaje Tantra por un tema de curiosidad».

No hay ningún problema. Como dije en la entrada, el masaje erótico no es sexo. No estás pagando por sexo sino por una experiencia diferente.

«No veo la diferencia. Explícamela, por favor».

Existen muchas diferencias, aunque de momento podemos empezar analizando las similitudes.

Es cierto, ambos servicios se pueden comparar. ¿Cuáles son los factores comunes?

  • Es un servicio íntimo
  • Personal y privado
  • Alcanzas el orgasmo si lo deseas
  • Aporta satisfacción sexual
  • Existe genitalidad

Por qué el masaje no es sexo

No puede llamársele sexo al masaje porque el masajista no emplea sus órganos genitales. Tampoco recibe el mismo placer que el receptor del masaje. Su función es la de crear y dar placer, no la de compartirlo. Ten en cuenta que tanto mujeres como hombres decidimos libremente cuál es nuestro oficio.

La actitud del masajista es la de una persona que presta un servicio. El masajista usa un protocolo profesional, es decir, no improvisa. El masajista conoce y emplea una serie de técnicas, que en el caso del masaje Tantra requieren una formación específica.

En dos palabras, el masajista está desarrollando un trabajo con un objetivo de servicio.

En cambio, los trabajadores sexuales improvisan. Incluso realizan exactamente las posturas o prácticas sexuales que les piden los clientes.

Durante un masaje el receptor no «usa» el cuerpo del masajista a su libre albedrío. Tampoco tiene acceso a sus genitales o a su boca sin restricciones.

«Pero hay masajistas que practican sexo. Te lo ofrecen «de estranquis».

Seguramente, pero también te adelanto que habrá poco masaje. Seguramente la sesión durará 10 o 15 minutos, lo que tardes en eyacular.

«Si sexo es follar…»

Si al sexo lo llamamos «follar», ninguno de mis clientes puede decir que ha tenido sexo conmigo.

En cambio, han experimentado un placer sexual que supera en mucho algunos de sus «polvos». Como dicen varios de mis clientes:

«Este ha sido el mejor polvo de mi vida».

Insisto: sin sexo.

¿Es difícil de entender? Sigue leyendo. O mira uno de los relatos eróticos gay que describen mis sesiones enteras de masaje.

El masaje erótico gay dura bastante más que un «polvo normal», precisamente porque consiste en prolongar el placer. Empleo técnicas de control de eyaculación y estímulos eróticos que prolongan el disfrute.

Uno de los objetivos más relevantes del masaje erótico —y del masaje tántrico en especial— es el disfrute prolongado. Una hora, hora y media, dos horas.

Durante este tiempo se crean complicidad y confianza. Algo muy especial que un chapero solamente puede crear a base de varios encuentros. Y con mucho interés por ambas partes.

«La sensación de intimidad que tuve durante tu masaje supera la que tengo con mi pareja».

«Después de salir del chapero siento vergüenza. Contigo, no».

«No busco follar. Busco un masaje de calidad, sensual, morboso, erótico. Una experiencia que me aporte algo más que una paja y más que un polvo con un desconocido».

Lo que no contiene un masaje

Si algún amigo te hace creer que durante un masaje erótico practicarás algún tipo de penetración, de besos —del color que sean—, desconfía de él. Seguramente jamás ha acudido a un masajista erótico.

Me he resistido durante años a practicar sexo oral con mis clientes. Recientemente he incorporado el menú Tantra Fusión como una forma de acceder a las peticiones reiteradas de clientes que atiendo desde hace 10 años. Insisto que es una práctica adicional que no considero masaje.

Si deseas servicios sexuales gay te sugiero a Matt y sus amigos: Benito, Leo, Tom, Jorge…

Vergüenza y pagar por sexo

La vergüenza es propia de sociedades culpabilizadas. Tanto las religiones como las morales sociales han dedicado milenios a culpabilizar el sexo.

Seguramente por este motivo existe esa etiqueta vergonzante. Usar los servicios de un profesional del sexo está mal visto, y por lo tanto no se comenta abiertamente.

Existe la creencia de que quien solicita estos servicios es porque «no liga». O porque no sabe «conservar una pareja» por algún motivo más vergonzante que el sexo. O simplemente que es una persona «viciosa».

Está de más decir que no contemplo ninguno de estos motivos como relevante.

Hoy en día las personas pagamos por lo que nos apetece.

Un poco como el tema de Alaska en «¿a quién le importa?»

Exactamente. Porque no es asunto de nadie lo que hagamos en nuestra vida íntima. Que por algo se llama «privada». Cada cual lo comenta en el círculo o con las personas que estima más adecuadas.

«Tengo derecho a mi jardín secreto. Ni siquiera mi pareja sabe en qué consiste este jardín que es solo mío. Y la gracia está justamente en que es secreto».

Como verás, el morbo secreto es otro de mis grandes temas preferidos.

Reserva tu masaje gay

Si necesitas información más detallada sabes que puedes contactarme a través de distintos medios.

Te invito a explorar también mi web clásica www.pacotantra.com

¡Nos vemos en Barcelona!