Masajista peludo

Masajista peludo
Masajista peludo

Masajista peludo o «masajista oso» es un término que conoce el público gay principalmente.

¿Te gustan los hombres peludos?

Porque, en general, el hombre gay tiene muy claras sus preferencias. Resultado de ello es la gran cantidad de etiquetas que existen para tipos físicos. Aunque también para las actitudes.

¿Te atraen los hombres viriles?

¿Por qué «Masajista peludo»?

En los años 90 se instauraron varias «modas gay» que polarizaron los gustos. Se trata de preferencias que antes no existían. Una de ellas fue la depilación corporal. La otra, la circuncisión. Ya hablé de ello en «masajista no circuncidado«.

Existe una gran cantidad de hombres gay que prefieren que el hombre sea peludo. Concretamente a causa de sus fantasias eróticas.

Estos hombres opinan, legítimamente a mi entender, que el hombre velludo es más masculino. También hablé de ello en el post «masajista masculino«.

Me defino con todas estas características para facilitar que mis clientes elijan exactamente el perfil físico que prefieren. A fin de cuentas el masaje erótico tiene mucho que ver con las fantasías eróticas y las preferencias más íntimas.

Satisfacerlas es el primer paso para el disfrute de un masaje realmente especial.

Masajista peludo

Si como hombre reúno tus requisitos físicos es posible que cumpla el de masajista ideal. Como decía antes, el masaje erótico es un capricho, no una necesidad de salud. Es decir, no es un aspecto prioritario de la vida sino un lujo.

«Me encantas porque eres peludo, tan alto, fuerte y masculino».

No abunda el criterio de elegir un dentista por su aspecto físico. Aunque estoy convencido de que muchos lo intentaríamos —guiño.

Los gays somos así. De caprichosos, de exigentes, de hedonistas.

Hace unos años existía en Barcelona una agencia de profesionales gay. El listado abarcaba desde abogados hasta chicos de la limpieza. Era una forma interesante de reunir la comunidad gay. Así sabes que quien te atiende te entiende.

Ignoro por qué dejó de existir, porque me parecía un proyecto interesante.

Volviendo al tema, elegir un masajista tántrico por su aspecto físico tiene mucho sentido.

Masajista peludo y Tantra

El masaje Tantra es una experiencia muy interesante. Con frecuencia incluso reveladora.

Aunque lo conoce una minoría de la población. Y creo que es lógico, ya que esta especialidad ha cometido dos errores graves.

  • No ha sabido explicar qué beneficios ofrece
  • Se ha confundido con prostitución encubierta

Muchos de mis clientes me dicen:

«Pero tu masaje ¿es espiritual o morboso?»

Como si una cosa excluyera la otra. Pues reúune ambas cualidades. En ello radica lo especial del masaje tántrico gay. Va más allá de las posturas de yoga. Porque en mi masaje enfoco muy claramente el placer sensual y el erotismo.

Masajista peludo y morbo

Llámalo «morbo». Ya hemos visto que a los hombres gay nos pueden los placeres de la vida. Y el morbo es algo que buscamos casi a diario. Que si en los vestuarios del gym, en las redes sociales.

El morbo es un factor fundamental en mi servicio de masaje gay. Es masaje, sí, y es una experiencia muy diferente de todo lo que hayas vivido antes. Pero es más que masaje. Es comunicación y hay mucho de descubrimiento.

«Me doy cuenta de que estoy sumido en una rutina sexual. Pero tú me has despertado zonas erógenas que tenía abandonadas».

El sexo rutinario es una forma de muerte lenta. La sensualidad y las emociones necesitan estímulos nuevos. Solo así nos pueden nutrir.

Porque la alegría y la felicidad necesitan ser satisfechas también.

Ahora ya sabes que, si te gustan los hombres peludos, soy una opción a tener en cuenta.

Si tienes dudas llámame con toda confianza. ¡No muerdo, doy masajes!

Paco: +34676648226

Sigue descubriendo más cosas sobre mi masaje gay en Barcelona.

O échale un vistazo a Matt, aunque no es tan peludo: www.gay-massage.sexy

¡Nos vemos pronto!

Por Paco

Me llamo Paco. Soy un masajista masculino especialista en masajes prohibidos por su alta carga de morbo y secretismo. Mi discreción es total para protegerte. Disfrutar de un masaje prohibido puede ser una decisión difícil, pero es tan legítima como placentera. ¡te encantará!