La diferencia entre «me mola» y «lo quiero»

Me mola
Me mola

La diferencia entre «me mola» y «lo quiero» puede ser tan simple como una foto. Esto es textualmente lo que me dijo un cliente estar trade.

Me molas. Quiero tu masaje. Lo decidí al ver tu foto».

Para decidir que deseas un masaje erótico gay solo necesitas ver una imagen real de lo que buscas. ¡No es fácil!

Decir «me mola» puede ser incluso fácil. Puedes estar buscando un listado interminable de masajistas, y seguramente hay varios que te «hacen tilín».

Pero ¿cuántos de ellos te despiertan el deseo de «lo quiero»?

«Me mola el masaje»

Esta es una frase que oigo con mucha frecuencia. Hay una gran cantidad de hombres que disfrutan con los masajes. Todo tipo de masajes. Es como a quien le gustan los Gin Tonics. Los prueba todos, y siempre hay uno nuevo por descubrir. Aunque en el fondo haya uno que sea siempre la opción segura, la opción infalible.

  • Masaje Relajante
  • Masaje de pies
  • Masaje de piernas
  • Masaje de glúteos
  • Masaje lumbar
  • Masaje de espalda
  • Masaje de cervicales
  • Masaje cuerpo a cuerpo
  • Masaje frontal
  • Masaje de pene
  • Masaje lingam
  • Masaje testicular
  • Masaje prostático
  • Masaje de pezones

..y un largo etcétera. Todo ello, en el contexto del erotismo gay, del morbo sano.

«Me mola tu masaje, Paco. Sabes de qué va el morbo que busco, y me provocas una excitación que me pone mucho».

«Me mola el masaje gay»

«No soy gay, pero me mola el masaje. No me gustan los hombres, pero me mola sentirme entendido y en las manos de un experto. Me mola estar en tus manos y no necesito dar explicaciones a nadie».

No hace falta tener ningún orientación sexual concreta para disfrutar de un masaje. Aunque en el masaje erótico intervienen muchos factores y muy personales e íntimos. Casi diría que muchos hombres optan por no disfrutar de ningún masaje porque no les atrae ninguno de los masajistas que hay disponibles en su ciudad.

Quizá sea esa la diferencia entre el «me mola, pues lo quiero».

A diario recibimos miles de estímulos publicitarios, informativos, sociales, emocionales… Ese bombardeo a veces consiste en provocar en nosotros la reacción del «me mola».

Todos los emisores es estos estímulos desean que digamos «lo quiero!».

La diferencia entre «me molas» y «te molo»

Mi actitud profesional consiste también en hacer que tú me moles a mí. Mi trabajo consiste en crear una química morbosa, casi sexual, en la que te sientas deseado.

«Por eso me molas: porque te molo».

Eso es ir un poco más allá del masaje convencional. Pero, ¿quién dijo que mi masaje prohibido es un masaje convencional?

Considérame a tu disposición. Si tienes cualquier tipo de pregunta ya lo sabes. Me llamas, conversamos.

Paco: 676 648 226

«Me mola el masaje Tantra gay». Visita www.pacotantra.com

¡Nos vemos en Barcelona!

Por Paco

Me llamo Paco. Soy un masajista masculino especialista en masajes prohibidos por su alta carga de morbo y secretismo. Mi discreción es total para protegerte. Disfrutar de un masaje prohibido puede ser una decisión difícil, pero es tan legítima como placentera. ¡te encantará!

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