Novio caro y cómo valorarlo de nuevo

Novio caro
Novio caro

El novio caro es el que cuesta mucho, tanto si hablamos en términos económicos o emocionales.

En pocas palabras, su peor versión es la del que cuesta mucho y da poco. Una idea simple pero difícil de aceptar.

Como nota inicial deseo expresar que mi voluntad aquí no es la de juzgar a nadie. Cada cual es libre de actuar en su vida como crea conveniente.

Esta entrada está dedicada a quienes sufren a causa de hallarse en una relación que viven con sospecha, con angustia, o incluso con dolor psíquico.

Los hay que incluso viven la ausencia del sexo con perplejidad.

¡Después de todo lo que hago por él!»

Tras un masaje, a menudo mis clientes me cuentan aspectos que les preocupan de sus vidas. Cómo no, las relaciones de pareja u otras son partes importantes de la vida de todos. Así que a veces me convierto en una especie de oyente o coach gay. Me cuesta quedarme mudo, aunque la escucha activa es siempre la mejor terapia, la de saber escuchar sin opinar ni juzgar. Poder hablar y que te escuchen ya es un gran qué para quienes sufren.

Y esto que estás leyendo son reflexiones acerca de este tema concreto.

El coste de una relación

Ya ves que podemos emplear criterios emocionales, pero también económicos, porque en una relación solemos invertir ambos; tanto el aspecto emocional como coste monetario.

Así pues, si una relación resulta costosa pero a cambio nutre y compensa sobradamente, hablamos de una relación sana y generosa. Es la que no se considera cara. Hasta aquí, todo en orden.

Ya sabemos que en la vida no todo es dinero. ¡Y queda mal tanto hablar de dinero!

Pero antes de seguir ¿es legítimo valorar si una relación es costosa o no en términos económicos?

Mi novio me sale tremendamente caro. Siempre está pidiendo el último gadget tecnológico o salir a cenar a sitios para dejarse ver. Y otras cosas que incluso ha dejado de valorar claramente. En cambio, no me siento ni querido por él, ni tampoco es generoso con el sexo. Vaya, tenemos muy poco sexo. A él no se le puede pedir nada».

Cuando llegamos a estos extremos, hay que parar como mínimo a pensar un minuto. Un minuto vale por años de error. Están en juego tu salud mental, tu equilibrio y tu felicidad —además de tus cuentas bancarias. Creo que situaciones análogas merecen analizarse para luego valorarse en términos económicos.

Porque tu felicidad no tiene precio.

El coste del novio caro

No me compensan los sacrificios que hago por él. Tampoco emocionalmente. No me siento feliz. Y estoy casi seguro que toda esta superficialidad tampoco lo llena a él. Pero es imposible conversar con él acerca de todo esto.»

Me veo en la necesidad imperiosa de aclarar que no soy psicólogo ni terapeuta. Si te sientes identificado como víctima de una situación como las que describo en este post es importante que contactes con un profesional especializado en temas de pareja. Puedes preguntarme y te lo recomiendo.

Lo que sí hago es el coaching gay, mira en qué consiste.

Novio caro y chapero encubierto

Aunque parezca mentira, aun existen hombres que confunden una relación de cliente y chapero con una relación de pareja. Y si no, mira el filme de Woody Allen «Y encontrarás al hombre de tus sueños». La relación de Anthony Hopkins con la tal Charmaine es de este tipo. Incluso peor, ya que es él quien la convence a ella de necesitar cosas cada vez más caras. Ah, ¡y es un tema totalmente independiente de la edad —de ambos!

Existen personas que creen que solo por el hecho de pagar están sentando bases más sólidas para que una pareja sea estable y duradera. A veces queda por aconsejarles porque quizá no conocen —ni desean conocer— otro tipo de relación.

En cambio hay muchos otros que caen poco a poco en estas dinámicas de chantaje emocional tan sutil. Solo al cabo del tiempo se dan cuenta de que el supuesto novio los ha utilizado. Generalmente cuando dejan de estar tan enamorados como al principio. Por suerte, resulta fácil deshacerse del novio caro cuando se pierde la ilusión.

¿Tendrás el coraje necesario? ¿Sabrás como hacerlo sin titubeos?

Dinero y felicidad

Estamos hartos de oír esa frase de «el dinero no hace la felicidad». Pues los novios caros, tampoco.

Pagar para conseguir la felicidad es mala idea, o como mínimo es contradictoria. Es, básicamente, el engaño a uno mismo.

La felicidad es un estado tan especial y mágico que es imposible comprarlo. Mantenerlo, dicho sea de paso, tampoco.

El «test del novio caro»

Te sugiero hacer un test. Puede resultarte doloroso, te advierto. La verdad tiene un precio, también. Pero tu valentía te compensará el sufrimiento.

No tengo tiempo para equivocarme. Llevo ya más de 20 años en esta relación; he invertido tanto en ella que dejarlo sería como vender las acciones cuando están más baratas.»

La diferencia es que este tipo de «acciones» jamás se recuperan. ¿Y el tiempo? Ya sabes que tampoco. De repente estás en los 50 y crees que es demasiado tarde para todo.

¡Suelta amarras! Verás qué sensación de ligereza y de libertad. ¡Primavera en estado puro!

Novio caro: el test

Resulta interesante estudiar los engranajes de causa y efecto. Concretamente es un test que pone a prueba los condicionantes de premio y castigo.

Observa cómo reacciona si tu novio te pide cosas caras —o caprichos innecesarios—y no se las concedes. Si no existe ni chantaje ni venganza como respuesta, y te sientes amado, seguramente estás en una relación sana. Y el chico es sencillamente un poco caprichoso, pero no ha fundamentado su relación contigo en estos caprichos. ¡Ojo! A veces los caprichos están disfrazados de «inversiones». Que si negocios, que si ayudas a terceros «que devuelven los favores».

Si, por el contrario, no accedes a sus peticiones y responde con discusiones o te castiga haciéndote sentir culpable, ya sabes. La palabra es chantaje. Solo tú sabes si él te devuelve tu reacción en forma de castigo intencionado. Tú, que lo conoces, sabes si actúa de forma consciente o estratégica para herirte.

Los castigos o «venganzas» son de todo tipo. Van desde no hablarte durante horas o días hasta no practicar sexo.

Esto solo hace que expresar que el cariño o el sexo son para él la moneda de cambio.

Pago por uso: el masaje

Te habrás preguntado por qué toco este tema. Suelo escribir sobre erotismo, masaje, técnicas Tantra, morbo y sexo. Quizá te sorprenda que aborde un tema tan emocional y tan social, aparentemente poco relacionado con el masaje, ni que sea el masaje legítimo gay.

Paco, vengo a ti porque no solo me sales más barato que mantener una relación. Es que me aportas mucho más. Encima, me siento libre de pedir tus servicios cuando me apetece».

«Cuando quedaba con mi ex nunca tenía certeza de si iba a pasarlo bien o no. Contigo voy sobre seguro».

Tenemos un pacto, tú trabajas para darme la felicidad que deseo. Y después vuelvo a centrarme en mi vida. Sin ataduras. Conocerte y acudir a ti no me desgasta emocionalmente sino todo lo contrario. Y, la verdad, gasto menos dinero a cambio de una satisfacción mucho mayor».

«No sé si actúas o si eres espontáneo. Diría que lo segundo. Cosa que incluso me hace sentir mucho mejor que con un novio o aventura sexual. Hoy en día ya no sabes si tu propia pareja te está manipulando».

Contigo sé lo que cobras y lo que me das. El pacto es claro y simple, y cada uno permanece en su espacio.

Este tema enlaza directamente con el de ternura y morbo. ¡échale un vistazo!

Prostitución opaca

Así como existen relaciones de pareja en las que todo el peso y las responsabilidades recaen sobre una sola persona, existen otras que descansan sobre una serie de pactos iniciales compartidos. Las relaciones pueden discutirse y ajustarse al perfil psicológico de cada uno; todo es hablarlo.

El problema se produce cuando no hay pactos de ningún tipo y las cosas «se dan por entendidas». Recientemente un cliente me describió su relación, y ambos nos dimos cuenta de que se trataba de una relación puramente económica.

Ni él sabe a qué se dedica su pareja, ni tampoco sabe de su paradero durante espacios de tiempo considerables.

Analizando sus hábitos y algunos detalles más, ambos llegamos a la conclusión de que mi cliente estaba pagando un tipo de prostitución muy opaca.

No hace falta explicar que las habilidades de estos profesionales son tan invisibles como efectivas. El enamoramiento, la ilusión, el deseo y la aspiración a ser feliz —tan legítimas, y que realmente merecemos— anestesian el realismo y nos vendan los ojos.

¿Eres de los que prefieren vivir de forma consciente?

Masaje erótico gay

El servicio de masaje erótico para hombres gay que te ofrezco tiene muchas ventajas. Puede resultar obvio que yo afirme que solo tiene ventajas. Sinceramente le veo muchas. Y cuantas más cosas me comentan mis clientes, más beneficios descubro.

El masaje erótico es un servicio que se basa en tu libertad. No tiene ningún tipo de tarifa plana ni periodicidad que debas cumplir. No exige ningún compromiso por tu parte. Solo lo usas cuando te apetece de verdad.

Suelo insistir en que tu libertad es lo primero. Sin tu libertad no hay placer.

Para empezar, tienes varios tipos de masaje: desde el Masaje Relajante, dulce, sutil, hasta el Masaje Desnudo, extremadamente tórrido y super excitante. A medio camino tienes el Masaje Prostático, con efectos terapéuticos muy específicos y variados.

Para los más exigentes está el Tantra Fusión, que cruza alguna frontera impropia del masaje.

Si lo deseas puedes llamarme.

Paco: contacto

A muchos les resulta interesante leer los testimonios acerca de mis sesiones de masaje, incluso las preguntas frecuentes —algunas de ellas escandalosas.

Para terminar, ¿por qué tienen tanto éxito estos relatos eróticos gay? ¿Será porque describen sesiones reales de masaje?

Mira si explican algún tipo de relación tóxica como el novio caro o si plantean otras fórmulas de relación más sanas.

Otra forma de acceder a la felicidad sexual es el uso de los escort gay para ocasiones puntuales. ¿Quiénes son y qué hacen?

Por Paco

Me llamo Paco. Soy un masajista masculino especialista en masajes tántricos, prohibidos por su alta carga de morbo y secretismo. Mi discreción es total para protegerte. Disfrutar de un masaje prohibido puede ser una decisión apetecible, siempre tan legítima como placentera. ¡Te encantará!