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Estilo de vida gay

Sexo programado

El Sexo programado tiene tantos adictos como detractores. Además, es una cuestión bastante visceral y personal. De modo que es difícil cambiarla si se considera una parte nuclear de la personalidad.

Hoy que es sábado es un buen día para conversar sobre este hábito.

Bromas aparte, existen tres tipos de hombres en cuanto a la rutina sexual.

Qué es el sexo programado

Una parte de los hombres tienen unos horarios muy establecidos. Es decir, tienen una rutina o un mapa de actividades semanal e incluso anual que suele ser infalible.

El mito del «sábado sabadete, camisa nueva y polvete» no es exclusivo de otras épocas. Ya no es una cuestión ideológica o de moral represora. Ahora ya es una cuestión personal.

«Yo solo puedo tener sexo a primera hora de la mañana. Más tarde no tengo ni ganas ni fuerzas».

«Mis días ideales para el sexo son los fines de semana. Procuro olvidarme del trabajo y es cuando realmente estoy por la labor. En cambio de lunes a viernes no desconecto del curro. Ni puedo ni quiero».

Esto implica que hay un «modo avión» y un «modo sexo» que se activa según un calendario.

Sexo espontáneo

«Cuando tengo el calentón necesito el sexo urgentemente. Siempre me pilla por sorpresa, a cualquier hora del día o la noche».

Sentirse excitado en momentos aleatorios es algo que ocurre a la otra parte de los hombres. El problema que acarrea esta necesidad imperiosa es que es difícil satisfacerla del todo. No siempre tenemos a nuestra pareja al lado. Y a veces coincide que él no tenga ganas.

Adicción controlada

Existe una tercera parte de hombres que, aunque sientan un deseo atroz de sexo, se controlan. Así, lo cumplen en el horario factible. O acordado, mejor dicho, con sus parejas sexuales.

«Me guardo las ganas de sexo para el momento que puedo. En otras palabras, espero a mi novio».

La ventaja de las adicciones controladas es que aportan una satisfacción mayor. Porque el deseo sexual es algo que suele acumularse. Cuanta más energía se acumula, más poderosa resulta. Una comparación evidente es el de las presas hidroeléctricas.

La energía sexual funciona de una forma parecida. Aunque pueda regenerarse o disiparse por momentos, se acumula con el tiempo.

No es solo una cuestión emocional sino que tiene su vertiente fisiológica. La producción de semen, por ejemplo, es un factor acumulativo.

Energía sexual

Con esta energía no solo me refiero a las ganas. Tampoco se reduce al poder o la intensidad que uno aporta a una relación sexual. Cada hombre tiene su propia energía con características diferentes.

Los hay quienes siempre están a un nivel muy alto, mientras otros sufren oscilaciones. Oscilaciones que pueden ser muy diferentes también. Imagínate el oleaje del mar. Desde oleaje muy lento y espaciado hasta el oleaje intenso y desmesurado. O el que alcanza picos muy elevados pero breves.

Imagino que de momento nadie a sabido medir esa energía sexual. Es decir, no como logramos hacerlo con la tensión arterial o con los latidos del corazón. Ignoro si algún dispositivo conectado a nuestro cuerpo puede detectar y medir la energía sexual.

Además, cada persona vive este fenómeno de un modo diferente.

Conocer tu propia energía sexual te ayuda a controlarla. Pero sobre todo a disfrutar más del sexo. Y mejor.

Sexo programado y Tantra

Aquí es donde interviene el masaje Tantra y el sexo tántrico. En el control.

Como ya sabes, lo contrario del control es el caos. Aunque reconozco que el caos tiene su encanto. Además, hay un momento para cada cosa. De modo que el caos es necesario también. Básicamente porque forma parte del Cosmos y de nuestra naturaleza.

El control permite encauzar la energía y «domesticarla» a nuestro favor. Piensa que el simple hecho de freír un huevo es un acto de control que busca un resultado concreto. Mientras freímos un huevo manipulamos altas dosis de temperatura. El aceite podría quemarnos. Pero sabemos cómo encauzar esa energía y la empleamos para lograr el objetivo.

Ventajas del sexo programado

Que conste que soy usuario y fan del sexo espontáneo. ¡A cualquier hora y en cualquier lugar!

Del mismo modo en que cada tipo de comida tiene su espacio y su momento. Me encantan las hamburguesas, y adoro una buena paella. Sus ritmos y rituales propios son diferentes.

Pero el sexo programado tiene infinitas ventajas.

  • Sexo ritualizado
  • Enfoque en el momento
  • Mayor consciencia
  • Comunicación más íntima
  • Reciprocidad en el deseo
  • Duración prolongada
  • Mayor satisfacción

Estas son algunas de las ventajas más inmediatas.

Cuando hemos acordado dedicarle un espacio de tiempo concreto al sexo éste gana en dimensiones. Posiblemente consigamos que la pareja sexual también esté más enfocada. Esto permite una comunicación más íntima, más intensa, más profunda.

Suele ser muy beneficioso acordar un espacio de tiempo entre ambos. O entre los varios si es sexo en grupo.

Por ejemplo, dos horas. Así evitamos que a uno de los participantes la sesión les parezca o corta o demasiado larga.

A tener en cuenta

Parece una obviedad, pero creo necesario comentar un aspecto más.

  • Tiempo de recuperación o recarga sexual

Hay hombres que pueden eyacular cinco veces al día. En el extremo opuesto se encuentran los que necesitan varias horas para recuperarse.

De modo que no sobra tener en cuenta el periodo refractario del sexo de cada uno. Tener la energía sexual recargada antes del encuentro programado hace posible una intensidad mayor.

Tipos de clientes

Ya hemos visto que existen preferencias distintas de hombre a hombre. Del mismo modo, cada cliente es diferente en cuanto al modo de programar su vida. Porque el ocio y los caprichos también cuentan.

¡La forma de gestionar el placer y el masaje no podían ser distintos!

Así pues, existen estos dos tipos de cliente de masaje erótico:

  • Espontáneo, caprichoso, de última hora o «last minute»
  • Cliente programado a días vista

Los primeros son los que experimentan dos cosas al mismo tiempo. La urgencia del calentón sumada a la oportunidad. Esa excitación aguda. Ese deseo incontrolable de excitación. Y un tiempo entre reuniones o exentos del control de la pareja.

Aunque cada vez más hombres planifican sus actividades extra-laborales y extra-conyugales.

Planificar no solo es sinónimo de eficiencia. También permite un disfrute mayor. En cuanto a mi servicio profesional, también te aporta la seguridad de que voy a estar disponible.

«¿Cómo es que no estás disponible ahora mismo?»

Porque ya tengo una cita previa. No es difícil de entender. Como ya adivinas, siempre honro los compromisos anteriores.

Final

Si tienes dudas o necesitas conversar conmigo sobre este tema, ¡ya sabes!

Paco: contáctame de varias maneras.

Sigue explorando www.elmasajeprohibido.com

O consulta con Matt para una sesión de sexo tántrico: www.gay-massage.sexy

¡Hasta pronto!

Por Paco

Me llamo Paco. Soy un masajista masculino especialista en masajes prohibidos por su alta carga de morbo y secretismo. Mi discreción es total para protegerte. Disfrutar de un masaje prohibido puede ser una decisión difícil, pero es tan legítima como placentera. ¡te encantará!