Tantra y consciencia, el nuevo placer que equilibra

Tantra y consciencia
Tantra y consciencia

Tantra y consciencia son dos conceptos que van siempre unidos. Porque son inseparables. El Tantra no puede existir ni se puede practicar sin la consciencia. Ya sea para el placer o para el equilibrio emocional.

Tantra y consciencia

Para empezar, si hay un concepto irremediablemente asociado al Tantra, éste es la consciencia de sí mismo.

Podemos vincular el concepto de Tantra con otros términos igualmente relevantes como la sensualidad, el placer, el control, el equilibrio o la generosidad.

Pero ninguno de ellos llegaría a alcanzar su esplendor sin la consciencia. En seguida entenderás por qué.

Qué es la consciencia

Todos sabemos qué es. Es una capacidad de la mente o del conocimiento que los humanos decimos poseer en exclusiva. Yo de momento no tengo evidencia que sea así. Aun no hemos logrado ni aprendido a meternos en la mente de otros seres vivos, si ni siquiera hemos entendido el 15% del cerebro humano. Aun así, quizá se escaparán conceptos como el de la espiritualidad.

«Consciencia» es un término que proviene del latín. Su uso es muy frecuente en psicología, filosofía y en general en todas las Humanidades o ciencias que estudian el conocimiento.

La consciencia es el conocimiento que la persona tiene de sí mismo, de su propia existencia, de su persona, de sus características, de su entorno y de su estado tanto físico como mental.

Cuando perdemos la consciencia no sabemos qué pasa a nuestro alrededor. Y cuando la recuperamos tenemos la sensación de despertar de nuevo a una realidad que estuvo interrumpida.

Mientras para algunos esto es una evasión liberadora, a otros la inconsciencia nos causa incomodidad.

Tantra, consciencia y placer

Como verás, el placer de cualquiera de nuestros sentidos es mayor cuando es consciente. La consciencia es un factor que multiplica los sentidos.

Percibir que suena una música no es lo mismo que escucharla atentamente.

Y la atención es una actitud que posibilita la consciencia.

Lo mismo sirve para catar un vino o ver una película. Sin atención, sin esa abstracción de concentrarnos en lo que estamos haciendo, difícilmente podremos disfrutar de esa acción y de ese tiempo.

El placer sensual y sexual también suele caer en ese segundo plano. Y la compañía es otro factor, además del qué, del cómo y del cuándo. El factor «con quién».

«Yo era adicto al sexo. No paraba de tener sexo constantemente. Pero no me saciaba nunca. Creo que lo hacía de forma automática, sin prestarle atención a nada. Era como un automatismo. Un vacío total.»

Así pues son acciones y estados tántricos el ser consciente de qué hacemos, cómo lo hacemos, ser conscientes del momento presente y saborear el disfrute.

Si tienes dudas o sugerencias ya sabes. Llama y conversamos.

Sigue explorando mi web sobre masajes tántricos: Paco Tantra.

¡Un abrazo!

Por Paco

Me llamo Paco. Soy un masajista masculino especialista en masajes prohibidos por su alta carga de morbo y secretismo. Mi discreción es total para protegerte. Disfrutar de un masaje prohibido puede ser una decisión difícil, pero es tan legítima como placentera. ¡te encantará!