Los nuevos tópicos del masajista que escandalizan más

topics del masajista
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Tópicos del masajista o lugares comunes: son esas ideas que se tienen acerca de vida y vicios del masajista.

¿Vicios?

Si además hablamos de un masajista erótico ¡se multiplican exponencialmente!

Que conste que lo que vas a leer ahora es real. Todo. Aunque seguramente tú no encajas en los perfiles que verás unas líneas más abajo.

Mi trabajo es el de masajista tántrico. Si sabes de qué va ya conoces el concepto de masaje erótico, de forma implícita. Consiste en dar masajes a hombres para «ponerlos cachondos». Se trata de crear, dar y compartir un placer muy especial, sin ser chapero ni prostituto.

Existe una base técnica y profesional para el masaje tántrico. ¿Qué es el masaje tántrico? Como verás, este oficio requiere una actitud muy determinada y difícil de mantener —para muchos— de forma sana y equilibrada.

  • Responsabilidad
  • Profesionalidad
  • Higiene
  • Empatía
  • Puntualidad
  • Educación
  • Voluntad de servicio

Son algunas características que debe observar el masajista profesional.

¡Pero volvamos a los tópicos!

Tópicos del masajista

Cuando recibo un cliente por primera vez suelo tener sorpresas muy agradables. Porque en general mi «público target» es el hombre sensato. Entiende perfectamente en qué consiste un masaje erótico gay. Y desea este concepto porque no busca el servicio sexual de un chapero.

Pero otras veces —pocas— la sorpresa es agridulce. Cuando el nuevo cliente me ve como suele ver a otros colegas míos. Si da por supuesto que encajo en ese otro perfil seguramente se equivoca.

«Lo que surja»

Oye, charlamos un rato y tal, a ver qué pasa».

Ya imaginas que el socorrido «lo que surja» no va conmigo.

Aunque sí va conmigo una conversación previa al masaje, siempre en clave constructiva. Porque el receptor del masaje puede delimitar sus deseos y expresar las fantasías eróticas que desea hacer realidad. También sus límites, porque no todo el mundo tiene la misma idea acerca del erotismo.

Verás las diferencias que existen entre el Masaje Relajante y el Masaje Interactivo.

El servicio que te daré es el que has expresado honestamente. Puedo intuir cosas no verbalizadas, pero no tengo la osadía ni la intención de pasarme «siete pueblos».

Por último, no incluyo «sorpresas» como el sexo oral. No lo considero una parte esencial del masaje, así que es otro factor sobre el cual el receptor debe pronunciarse explícitamente. La alternativa existe en el Masaje Tantra Fusión. Es decir, podemos pactarlo previamente.

«A ver qué pasa»

Otra cosa muy distinta es cuando el cliente asume que el masajista no desea trabajar. Ese «a ver qué pasa» no encaja en lo que se supone que hace un masajista: eso se lo puedes decir a alguien del Grinder o similares.

¿Por qué? Porque tampoco vas a un cocinero a pedirle que te cocine un «a ver qué te sale». O a un mecánico, dentista, jardinero, peluquero, informático, arquitecto, taxista o cualquier oficio. Estou seguro que en tu oficio también deseas que se te trate como mereces.

Con todo el tiempo del mundo

¿Qué ocurre cuando el cliente cree que el masajista prefiere charlar y perder el tiempo? Debe de ser porque tiene pocas —o ningunas— intenciones de recibir un masaje. El objetivo de su visita es otro. La idea se parece peligrosamente a «perder el tiempo».

«Ya si eso»

Pensaba que si nos gustamos el tema sería gratis».

Esto equivale a decirle a tu mecánico que si tu coche le mola, te lo arregla gratis. O que si tu premolar suelto le mola al odontólogo, te pone un implante sin cargos. Porque le mola el molar.

Lo que me resulta más embarazoso de estas situaciones es el ridículo que el sujeto hace de sí mismo. La dignidad no solo es una actitud, es una consecuencia del sentido común de cada cual. En dos palabras, «saber estar».

Aunque estando conmigo no estás en público, probablemente estás ante tu crítico más justo y severo: tú mismo.

Tópicos del masajista: el holgazán

Parte de los «trucos» de los «listillos» consisten en pensar que el masajista prefiere no trabajar. Charlar y tomarse algo es supuestamente una idea muy bien recibida por el masajista. Así finalmente tendrá un rato para desconectar del trabajo —merecidamente, supone algún cliente.

Algún cliente he atendido que me ha sugerido esto:

En vez del masaje, me haces una mamada y acabas antes, o sea que trabajas menos. ¿Cómo lo ves?»

El masajista profesional suele ser un autónomo. Por lo tanto, solo cobra si trabaja. En mi caso, tengo en cuenta mis citas anteriores y posteriores. Hacer esperar a nadie no va con mi idea de la educación y el respeto.

Entiendo que el cliente viene porque desea disfrutar de un masaje y verme trabajar con él. ¡Y eso es lo que hago!

Tópicos del masajista: el vicioso

¡Es gracioso! No siempre son los hombres más atractivos quienes te plantean la trampa del morbo. Los hay que tienen el descaro realmente subido, y sin derecho a ello —quizá me darías la razón.

Hay propuestas tan descaradas que llegan a ser divertidas. Pero a pesar de ello —y a pesar de ser tentadorasa veces— las descarto por desvergonzadas.

«Te voy a molar»

Tengo una polla que vas a flipar».

Son muchos quienes lo intentan. Y está claro que lo hacen porque les suele funcionar.

Estoy muy bueno. Y soy joven, además. ¿Me haces descuento?»

Asumir que todos mis clientes tienen un cierto rango de edad también es un error. Y asumir que «por estar bueno» me compense trabajar con descuento o incluso gratis ya es creerse «Brad Pitt». Que, por cierto, no me atrae nada.

Tratándose de hombres tan jóvenes, tan atractivos y tan irresistibles, seguramente les harán descuento en Hacienda. Y en la compañía de telefonía, incluso el administrador de fincas, las cajeras del super y los taxistas. ¿Lo intentan con algun@ ell@s?

Por eso creo los masajistas tenemos el privilegio de despertar una imaginación que otros servicios aparentemente no merecen.

Los masajistas cargamos con estos tópicos a nuestras espaldas. Pero será por algo.

Tópicos del masajista: el narcisista

Los elogios, piropos desmedidos y halagos son un sistema que funciona con una categoría especial: los masajistas narcisistas.

Conozco masajistas que están más pendientes de sí mismos que del cliente. Suelen mirarse en el espejo durante las sesiones. Ajenos a que el cliente está boca abajo y sin poder ver el espejo. Su propia imagen reflejada en la penumbra lo seduce más que el propio cliente.

Todos sabemos que mi trabajo es un servicio. Me llamas si lo necesitas y cuando lo necesitas. Y si te encaja ¡estoy encantado de atenderte!

¿Buscas novio?

Hay clientes que se enamoran hasta las trancas. Durante el masaje te dicen que te invitan a cenar, a pasar un fin de semana con ellos. O a irse de viaje dos semanas. Te dicen lo guapo que eres, lo mucho que te desean, cuanto te amarían.

En otros tiempos me decían:

Te pongo un piso en la Diagonal».

Parece que no vayan a quedarles ni ánimos para seguir viviendo sin ti cuando se despiden y abandonan el estudio. Pero, ¡sorpresa!, no te llaman nunca más.

¿Se trata de un juego de rol?

Tópicos del masajista: el cómplice

Los hay que te lían. Intentan meterte en fregados de lo más surrealista. Pero se presentan así:

Oye, no quiero nada raro, simplemente pasarlo bien».

Esta no es una presentación habitual ni sana por parte de un cliente. En realidad suelen ser los más rebuscados.

Me guardas esta raya y nos vemos la semana que viene».

Está de más decir que no realizo ningún otro tipo de actividad que no sea la del masaje erótico.

Pensaba que podrías decirme dónde hacer la compra».

Otros tópicos del masajista

Hay más, aunque no lo creas. Mucha gente piensa que nos dedicamos a otras cosas, incluso a vender poppers. Es decir, que tenemos un trabajo de mañanas tipo funcionario público, mecánico de motos o fontanero, y que hacemos masajes en el tiempo libre.

También existen personas que creen que somos impuntuales, quizá porque en este trabajo nadie es profesional. Es cierto que hay mucho intrusismo, pero los profesionales que llevamos años, es porque tenemos una clientela que nos aprecia. Valgan estos testimonios como prueba de ello.

Otros creen que mi estudio de masaje es como una casa de putas. Llamas al timbre, te abre alguien y te encuentras con un pasillo lleno de tipos extraños, como un muestrario de razas de perro, eliges uno y entras a su cubículo.

En mi caso estamos solos en el estudio, que no es un centro de masaje sino un espacio privado donde, como mucho, estaremos solos. Tú y yo. O si vienes con tu pareja, los tres u otro masajista adicional que elijáis.

Ya ves que mi servicio funciona con cita concertada.

Siempre puedes intentar una cita de último minuto, si estoy disponible. Así que ¡llama y comprueba si es posible!

El masajista infiel

Seguro que de vez en cuando te tiras a uno u otro cliente. Vaya, que este curro te va de perlas para pasarlo bien y pillar cacho».

Asumir esta idea e incluso dar por supuesto que van a ser ellos los agraciados también es de ilusos —como siempre, hablo por mí, no por otros. Y puedo decirte que tengo mi vida personal bien resuelta.

No soy de los que emplean su trabajo para cubrir carencias, es algo que me parece poco profesional.

En realidad es lo contrario. Me sobra morbo, me sobra ternura, me sobra generosidad para compartirla con quienes desean vivir un momento muy especial.

Sigue explorando el masaje prohibido gay y llama si tienes dudas.

Si prefieres un escort gay te recomiendo a Jorge, Benito, John y sus amigos.

Por Paco

Me llamo Paco. Soy un masajista masculino especialista en masajes tántricos, prohibidos por su alta carga de morbo y secretismo. Mi discreción es total para protegerte. Disfrutar de un masaje prohibido puede ser una decisión apetecible, siempre tan legítima como placentera. ¡Te encantará!