Valor y precio

Valor y precio
Valor y precio

Valor y precio son dos conceptos parecidos cuando hablamos de costes económicos. Hay quien los confunde, pero existe una razón para que existan ambos conceptos.

¿Me podrías explicar en base a qué pones los precios a tus masajes?».

Me preguntó recientemente un cliente interesado en mi trabajo. Estuvimos conversando más de media hora, y el resultado de todas estas reflexiones, aunque ya aparecen en posts anteriores, los explico en este post.

Por favor ten en cuenta que estas son mis reflexiones personales como masajista. Es decir, pensamientos humildes y rudimentarios. No soy economista pero sí puedo explicar por qué el precio de mi trabajo es el que es.

Además, mis precios han demostrado ser totalmente acertados.

«Llevo haciéndome masajes contigo desde 2011 y cada vez me gusta más tu trabajo. ¡Es que lo vales!»

Qué es el valor

El valor es el dato más subjetivo en el mundo de la economía. Suele reflejar lo que uno está dispuesto a pagar por un producto o un servicio. Para muchas personas en Asia un kilo de arroz salvaje no tiene ninguna importancia. Ni valor. Es algo tan habitual y abundante cuya oferta supera el interés. En cambio en Africa encontraríamos personas que lo valorarían mucho más. Y en Escandinavia encontraremos finalmente a quien lo pague sin pestañear. No solo por lo que significa sino porque tiene un poder adquisitivo capaz de comprarlo sin plantearse el coste.

Misma cosa, diferente valor

¿No te ha sucedido alguna vez que has encontrado el mismo objeto en dos sitios diferentes a dos precios muy diferentes? En un almacén de chinos estaba a menos de la mitad del precio. Pero has preferido comprarlo en el establecimiento que te da más confianza, mejor ubicado y con una decoración y limpieza impecables.: a tu nivel.

La experiencia de compra también influye en el valor. Y las garantías del trato como el asesoramiento previo a la compra son fundamentales. Especialmente cuando lo que deseas comprar significa algo para ti.

Qué es el precio

El precio es la expresión del mercado. Muchas veces —y en el caso de mi trabajo también— es el resultado de un cálculo muy preciso de muchos factores que el cliente no llega a imaginar ni a conocer. Son factores como costes salariales, costes de consumibles, de desplazamientos, de alquiler, de gestoría, de publicidad. Es una lista que nadie imagina y que nadie debería imaginar durante un masaje.

Y los impuestos, cómo no. Soy un masajista legal que tributa. Todos los masajes que hago de enero a julio los hago para el Ministerio de Hacienda.

Valor y precio

El «punto dulce» o equilibrio perfecto entre el valor y precio es difícil de encontrar. A menudo es el resultado de años de intentos, de múltiples fases de ensayo y error.

Curiosamente, antes de 2007 nadie hubiera creído que millones de ciudadanos del mundo, desde New York hasta Bombay, de Algeciras a Istanbul, pagarían más de 700 € por un teléfono. Ni que lo renovarían cada dos años.

Valor y precio de masaje

«Tu masaje no tiene precio. De verdad. No sabría qué decirte. El dinero no puede pagar lo que me has aportado, puedes decirme que son 50 o que son 500, cualquier cosa que me digas me la creeré. Es imposible imaginar cuánto cuesta esto tan increíble que he vivido contigo».

Lo importante es siempre la experiencia que «se lleva» el receptor del masaje. Mi trabajo consiste en crear este momento, estas horas, este oasis, de modo que no puedas compararlo con nada más en tu esfera íntima.

«No existen masajistas como tú en el mundo. En serio que he probado masajes similares en ciudades impronunciables, pero nada comparable a lo que haces tú».

Al final, lo que queda es la satisfacción. Seguramente recordarás algún restaurante donde has disfrutado de una cena muy especial. No solo por lo que has ingerido sino por la compañía, el ambiente y un sinfín de factores emocionales. ¿Recuerdas el precio de esa cena?

Me distes un masaje hace cinco años. ¿Me recuerdas? No logro recordar qué masaje te pedí ni cuánto te pagué. Solo sé que fue una experiencia que no ningún otro masajista ha logrado superar y que ha quedado fijada en mí como una referencia».

«Nada que ver con esos masajes por menos de 100 euros

¿Tienes dudas?

Es tan fácil despejarlas como llamarme. Te explicaré todo lo que necesites saber. Acerca del valor y precio del masaje desnudo en Barcelona y acerca de otros factores que puedan interesarte más.

Paco: 676648226

Sigue explorando contenidos acerca del masaje prohibido en mi blog y en mi web www.elmasajeprohibido.com

¡Un abrazo!

 

Por Paco

Me llamo Paco. Soy un masajista masculino especialista en masajes tántricos, prohibidos por su alta carga de morbo y secretismo. Mi discreción es total para protegerte. Disfrutar de un masaje prohibido puede ser una decisión apetecible, siempre tan legítima como placentera. ¡Te encantará!