Deseo de masturbarse de nuevo
El deseo de masturbarse puede ser muy frecuente en algunos hombres. Lo tenemos varias veces a lo largo del día y de la noche. Podemos llevarlo a cabo según las circunstancias. Pero ¿nos alivia o satisface todo lo que deseamos y necesitamos? ¿Es quizá un indicador del «apetito sexual» de un hombre?
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Deseo de masturbarse y vicio
Desde pequeños nos han avisado de que el deseo de masturbarse es un vicio negativo. Incluso despreciable. En otras épocas los curas y profesores de colegios religiosos castigaban a los estudiantes interrogándolos con el consabido «cuántas veces lo has hecho». Un interrogatorio llamado «confesión» que personalmente me parece ilegítimo y abusivo. El propio acto que castigaban resulta cándido al lado de este control —muchas veces acompañado de prácticas de pedofilia.
Deseo de masturbarse
El deseo de masturbarse es algo perfectamente légítimo y natural. Forma parte de la esfera más íntima y privada de un hombre, y por lo tanto merece respeto y atención.
Eso sí, cuando el deseo de masturbarse se convierte en compulsivo estamos ante otro escenario. Este deseo, cuando es constante por insaciable, puede distorsionar la rutina diaria. Entonces puede ocasionar trastornos de atención y conflictos en la pareja. Llevado al extremo, puede causar mella en el rendimiento laboral. Junto con la impotencia es una de las cosas que nadie comenta ni con su mejor amigo.
El sano deseo de la paja
En cambio, cuando el deseo de pajearse está bajo control aparece en momentos aleatorios. A veces coincidiendo con estímulos visuales, sensitivos o sexuales. Entonces es un reflejo natural y sano. Además demuestra que el sujeto lleva una vida sexual satisfactoria y que la disfruta conscientemente.
Masturbarse constantemente
Otras veces este deseo se hace compulsivo. Entonces pasa a realizarse de forma muy frecuente en un mismo día. La masturbación deja de ser beneficiosa cuando abarca la totalidad de la vida sexual. Es decir, cuando la vida sexual se reduce al pajeo. Porque habiendo satisfecho la necesidad del orgasmo, difícilmente el sujeto tendrá interés en compartir el sexo con otra persona que quizá lo necesita para el disfrute de ambos.
Entonces el aislamiento de este hombre en el plano sexual conlleva un aislamiento emocional y de comunicación. Esto es así si tenemos en cuenta que los masturbadores compulsivos suelen hacerlo a solas, no acompañados ni compartiéndolo.
El deseo de masturbarse y el masaje
El masaje erótico que te propongo entre hombres contempla la masturbación como algo sano, constructivo y morboso. Masturbarse entre hombres siempre es morboso, es natural porque se desea y aporta una satisfacción beneficiosa para el equilibrio emocional y personal.
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El masaje tantra gay es una forma muy sana de disfrute. Como podrás comprobar leyendo este blog y sobre todo probando este masaje conmigo, las energías sexuales son complejas y únicas en cada hombre. Porque ser consciente de ellas te permite controlarlas. Y el control, en cualquier aspecto de la vida, siempre es beneficioso.
Podemos compartir esta sesión durante la cual disfrutarás de varios tipos de estímulos. Todos ellos, junto con la masturbación, ensancharán tu horizonte sexual. Así podrás disfrutar de una mayor riqueza de prácticas. Posiblemente te descubran nuevas formas de goce sexual. Es algo parecido a «irse de tapas»: pruebas diferentes sabores en dosis que no son nunca excesivas. ¿Te apetece?
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