Esta entrevista sobre el masaje Tantra: los secretos incómodos
Varios medios de comunicación me han contactado para realizar una entrevista sobre el masaje Tantra gay. Desde una Televisión Sueca en 2011 hasta el programa «Les mil i una Nits» de Catalunya Ràdio, presentado por Maria de la Pau Janer, en 2014.
Una doble página en el diario Avui trató también sobre el tema del Tantra, y el recuadro específico sobre el Tantra gay me citaba como referente.
También medios locales y, lo más frecuente, clientes en busca de información adicional para decidirse. Sí, clientes, porque son quienes realizan las entrevistas más incisivas y detalladas. Las considero entrevistas porque realizan preguntas de lo más inteligente y práctico, lógicamente desde el punto de vista de quien va a pagar para recibir el masaje.
Más que una entrevista sobre el masaje Tantra
Curiosamente, el momento más espontáneo es siempre el tiempo que comparto con los clientes después del masaje. Son instantes para las confesiones mutuas y también de mucha confianza.
Estos momentos de charla distendida superan en autenticidad a las entrevistas que realizan los periodistas porque el diálogo nace espontáneo, natural …e imprevisible. Si a un periodista le respondemos verdades «calculadas», a una persona que acaba de recibir un masaje se le cuentan verdades más genuinas —si es que existen distintos tipos de verdad. Y es que el momento se parece a lo que los anglo-sajones llaman el «pillow talk» o conversaciones de almohada. Aunque el masaje no se realiza en una cama, claro.
En esta entrada no solo reproduzco preguntas y respuestas sino que añado mis propias opiniones acerca de diversas preguntas que se me han hecho. Llámalo «meta-entrevista» si quieres.
Reciprocidad, ¿qué reciprocidad?
He mencionado el programa de Catalunya Ràdio, pero no publicitaré el resto de medios por esto que explico ahora y que entenderás de inmediato.
Cuando el único beneficiado de mi entrevista sobre el masaje Tantra es el entrevistador
Así como uno de los temas que despiertan más curiosidad entre los periodistas es el de la reciprocidad en el masaje —en otras palabras «la excitación mutua«—, no ocurre lo mismo cuando hablamos del intercambio de enlaces.
Nuestro departamento de SEO considera que no podemos incluir un enlace hacia tu web o blog, ya que los buscadores lo consideran «contenido adulto», que perjudicaría la reputación de nuestra web.
Otros medios han declinado publicar mis fotografías con la marca de aguas «por cuestiones estéticas». En mi opinión, si yo mismo utilizo marca de aguas para proteger mis propios derechos de imagen, por qué no deberían hacerlo quienes desean sacar provecho del contenido que aportan mis respuestas.
A fin de cuentas, todos los contenidos algo «escandalosos», ayudan a vender y a subir audiencias. Soy consciente de que el masaje erótico tiene estas connotaciones «tangenciales» y, por consiguiente es morboso y muy goloso.
La pregunta del millón
Nuestra sociedad está muy «bien estructurada» en profesiones, pero hay unas cuantas que resultan difíciles de encajar. Así que no es sorprendente que sea esta una de las preguntas más reiteradas:
¿Por qué elegiste justamente este oficio?»
El subtexto de la expresión facial del entrevistador suele ser:
…habiendo otros trabajos mejores».
De pequeño jamás imaginé que pudiera dedicarme a algo que me gusta tanto como la sensualidad. Lo confieso. Y en aquellos años de adolescencia, si lo hubiera sabido, ya me hubiera sentido motivado para prepararme mejor. Porque este oficio es mi vocación genuina. Y necesita mucha preparación, como cualquier oficio.
Pero ¿cómo le explicas a un adolescente —¡y a sus padres!— que la sensualidad puede ser una forma digna de ganarse la vida? De hecho, siempre intentan apartarnos de estas ideas. Me pregunto si ya de pequeños nos manipulan hasta este extremo. En esa época aún era un escándalo dedicarse al teatro o al cine.
Llámalo «destino». En mi caso, he llegado a este trabajo no por tradición familiar sino como resultado del encademanimeto de muchas casualidades, de hechos y personas. Hechos que no relacioné nunca entre sí. Pero con el tiempo adquieres perspectiva y te das cuenta de que las coincidencias tuvieron que llevarme aquí por algún motivo. De hecho, una gran amiga mía experta en Tantra me dijo:
Tú no has elegido esta profesión, el Tantra te ha elegido a ti”.
Entrevista sobre masaje Tantra y vocación
Además, durante la juventud de cualquier persona, este oficio nunca se presenta como una opción, de hecho, la ocultan y, si aparece, la prohiben. Te hablan de profesiones como bombero, profesor, médico, abogado o arquitecto, pero jamás de masajista tántrico. A nadie se le ocurre plantearse esta posibilidad, así que surge en mi vida como el resultado de una cadena de acontecimientos que finalmente me llevaron a rendirme ante la evidencia. En algún momento me paré a pensar y me di cuenta de que esta es mi verdadera vocación. Fue así como dejé mi otro oficio, un «oficio socialmente muy aceptado y prestigioso».
La insistencia en la etiqueta «gay»
No puedes llamarlo simplemente masaje Tantra? ¿Tienes que añadir siempre la coletilla «gay»?»
1Sí, y por más de un motivo. En primer lugar porque es una forma de reivindicar los derechos legítimos de toda la comunidad LGTBI+.
2En segundo lugar, es por precisión. Aunque también atiendo a mujeres, no deseo atraer hombres que en realidad están buscando una masajista femenina. Así evitamos confusiones.
3Y en tercer lugar porque los maestros —o gurús— del Tantra clásico no han aceptado fácilmente que el Tantra pueda ser realizado y ofrecido a personas del mismo sexo. Solo aceptan la dualidad “ying-yang”, y según ellos la combinación de dos hombres o “yang-yang” no funciona y además es pecaminosa.
Desviaciones perversas
La siguiente pregunta siempre da por hecho que el masaje erótico es «una desviación» del masaje terapéutico o «legítimo». Además es una idea que insiste en ese marco mental tan antiguo que ve a los profesionales del sexo como «víctimas».
¿Fueron los clientes quienes te arrastraron a ofrecer servicios más eróticos o claramente sexuales?
Lo que más me ha interesado siempre es el masaje tántrico, que es mi punto de partida. Pero decidí completar esta formación tan especial con los fundamentos del masaje tradicional y otros estilos de masaje como el «lomo-lomi».
Durante un curso de quiro-masaje pude darme cuenta del peso que tienen los tabús en nuestra sociedad. El profesorado nos advertía de estas “tentaciones” que debíamos evitar para “salvar nuestra dignidad” y para «no caer en lo zafio”. Pero las risitas eran inevitables —y constantes— cada vez que, durante las prácticas de masaje, algún alumno se salía un milímetro del guión, como si el cuerpo humano estuviera delimitado con las fronteras de un mapa político. Esto demuestra que el pensamiento “sucio” es el más persistente de todos.
Los límites del masaje y el sexo
Otro tabú muy extendido es el de la sinécdoque o el «todo por la parte». Pero aquí estoy para explicarlo, ¡y además me divierte!
¿Te preocupa que te vean como un trabajador sexual?
Se identifica rápidamente el erotismo con el sexo. El concepto o la definición de sexo varía mucho de persona a persona. Quizá la definición más borrosa es la del erotismo, difícil de situar. Por eso muchas personas optan por incluir el erotismo dentro del sexo, y así acaban antes con el dilema. Es más fácil incluirte en una categoría existente que crear otra.
¿Qué es el erotismo? Hay quien ve el erotismo como un hermano no solo menor sino también muy rezagado respecto al sexo.
El erotismo es una estimulación o un juego que persigue seducir para desencadenar una comunicación entre personas, que puede conducir al sexo. Es decir, si no funciona, no hay sexo o el sexo carece de magia. El erotismo puede vivirse como una tortura muy placentera o como una tortura en su aspecto más negativo si se entiende como restrictiva frustrante. Ya ves que de nuevo esto varía de persona a persona.
Existe un término muy interesante que es el de los «preliminares», que puede ayudar a entender la sensualidad y el erotismo. Últimamente se habla mucho del sexo neutro.
Más personal, imposible
Tengo un cliente que durante años me estuvo pidiendo sexo, y siempre se lo negué. Hasta que descubrí que para él el sexo es la estimulación de los pezones. Otro cliente, un cargo eclesiástico, identifica las caricias mutuas con el acto sexual, y tras cada masaje se siente muy culpable, sin que haya ocurrido nada inconfesable, ni siquiera estimulación anal
Así que ya ves, estos conceptos pueden ser muy personales porque es como se viven, y como se viven es como se definen. Finalmente, no tengo problemas en verme como un trabajador del sexo. Es más, los y las admiro a todos y todas por su coraje, lucha y valentía. Somos un sector profesional tan estigmatizado como útil y necesario.
Lo que no puedo aceptar es que existan personas explotadas por otras. Este, como todos los oficios, debe practicarse solo por vocación, en plenas capacidades mentales y jamás de forma obligada. Curiosamente nuestros mejores clientes son quienes peor hablan de nosotros en público.
Entrevista sobre masaje Tantra y doble moral
¿Qué es y qué no es sexo en un masaje?
En cierta ocasión un cliente me preguntó si le estaba siendo infiel a su marido. En resumen, no tenía claro cuánto de sexo hay en este servicio. Tras el masaje, le pregunté:
¿Podrías decir que hemos follado?
Pues no. No ha habido ni mamadas ni penetración.
Deseo aclarar que durante el masaje ocurrió lo que describo en el masaje desnudo. Le hice otra pregunta:
¿Le permitirías a tu marido que viniera a disfrutar de un masaje igual que el que acabas de disfrutar tú?
Su respuesta fue espontánea y contundente:
Jamás.»
Más polémicas: el sexo oral
A muchos de mis clientes les resulta sorprendente que no incluya el sexo oral en mis masajes. Durante años he escuchado quejas, sugerencias, opiniones. En dos palabras, mucha insistencia. Y este es el comentario de uno de mis clientes más habituales:
Finalmente, como dices, has dado tu brazo a torcer con esto del Masaje Tantra Fusión. ¿Cómo ha sido?»
Me ha costado 10 años. Repito: 10 años. Porque considero que el sexo oral no es masaje, pero con el tiempo me ha quedado muy claro que es un “extra” imprescindible para muchos, como por ejemplo tú mismo. Además, no solo para los clientes locales. No importa el origen, la clase social o la religión, al parecer la práctica del sexo oral es imprescindible a nivel global en el contexto del erotismo.
Sí, he dado mi brazo a torcer, aunque lo restrinjo a los clientes que conozco previamente. Pero lo considero y por lo tanto lo cobro como un «extra» aparte. Es un extra porque existe quien no lo desea.
¿Es recíproco?
Puede ser recíproco, o de cualquier modo. Existen clientes que siguen roles muy estrictos de «solo activo» o de «solo pasivo». Afortunadamente soy versátil y no tengo problemas con adoptar uno u otro rol.
¿Cómo lo incorporas en el masaje?
De la forma más espontánea posible. De hecho, siempre es el receptor quien da el primer paso cuando cree que es el momento.
Así que el sexo oral no te importa.
A ver si me explico. A veces llaman personas que en realidad solo desean el sexo oral, y les «sobra» el masaje. Es el tipo de cliente que deseo evitar porque mi vocación y el núcleo de mi servicio es el masaje.
Especialistas
Por esto cuento con otros masajistas a quienes les encanta este aspecto más sexual y «guarro» del masaje —como dicen ellos.
¿Quiénes son?
Jorge, Benito, Dani, Roger, Risto…
No los he visto en tu web.
Los encontrarás en masajistas exclusivos.
¿Pero son buenos masajistas igualmente?
¡Te aseguro que sí! Además, cada uno tiene sus talentos únicos. Puedo decirte que es una selección muy cuidada y estricta tras descartar cientos de candidatos que me contactan cada semana. Así que los conozco bien porque les he hecho entrevistas y pruebas prácticas. Con el tiempo y con el roce profesional, aun los conozco mucho mejor.
Suelo decirles a los clientes que existe un masajista para cada hombre. Solo hay que conversar un poco para que yo pueda recomendarte al más indicado.
Las peticiones más reiteradas
Existe una cierta curiosidad —por parte también de mis amistades— por saber qué es lo que más me piden los clientes. No lo esperas. Quizá pensabas que lo que más me piden es sexo oral.
Pero lo más solicitado es la disponibilidad inmediata, además de la omniscencia. Me dicen coas como “espero que estés en Málaga ahora”, o “no estarás en Vigo por casualidad” y “yo estoy en Cali, Colombia, ¿puedes esta tarde?”. Por la mañana me encuentro que entraron llamadas a las 3 y a las 5 de la madrugada, y el mensaje de texto:
¿Estás disponible ahora?»
Otra cosa que piden mucho es tiempo. Mucho tiempo. No somos conscientes, pero las personas pedimos a gritos dedicación, acompañamiento, ternura y atención. Te sugiero veas este enlace sobre la ternura, que merece un capítulo en el gran libro de Gabriel J. Martín «Gay Sex».
Empiezo a pensar que las parejas no aportan todo esto que es tan íntimo si resulta que lo buscamos en otras personas.
- Disponibilidad inmediata
- Omniscencia
- Tiempo, dedicación, ternura
¿Y qué más?
Te dicen todo lo que quieren, ¿como si fuera una lista de la compra?
A veces sí. Recibo textos que son auténticas «cartas a los Reyes Magos». Unas pocas y muy gloriosas incluso describen minuto a minuto todo lo que esperan que ocurra durante una sesión. Pero están también los que piden algo ambiguo porque, quizá por vergüenza, no se atreven a contarte sus verdaderos deseos. Esto sirve muy concretamente para los fetichistas, algunos de ellos avergonzados por lo que se consideran «parafilias».
¿Cómo reaccionas a eso? ¿Y a qué parafilias te refieres?
No tengo prejuicios ni problemas con las parafilias, excepto con la sangre y la cuprofilia. El resto, las entiendo todas. Otra cosa es que me exciten unas más que otras.
¿Y cosas que no son masaje?
Hay quien busca aspectos muy diferentes de lo que se supone que es un masaje tántrico. Desde protección paternal hasta ternura, pasando por morbo, complicidad, saber escuchar, aprender o simplemente “usarme”.
¿Usarte? Qué significa?
Algo tan simple como tener la libertad de acariciarme, que me deje explorar todo el cuerpo las axilas, besarme los pezones, olerme los sobacos o masturbarme. Esto se explica porque hay parejas que no lo permiten. Sí, es increíble pero cierto.
¿Alguna otra curiosidad que desees añadir a esta entrevista sobre el masaje Tantra?
Existe una tendencia, la del “hetero curioso”, que a menudo es un simple juego. Algunos chicos se presentan así y me ofrecen el “privilegio” de darles esa “primera vez con un hombre”. No somos conscientes de que la fantasía de la virginidad sigue presente y mueve montañas.
Entrevista sobre el masaje tantra
Quiénes son tus clientes
Despierta mucha curiosidad el saber quién viene a disfrutar de mis masajes. La gente joven siempre me comenta:
Debes de entender a mucha gente mayor, ¿no?
En realidad los porcentajes de franjas de edad son muy similares.
¿Son todos hombres solteros?
No todos, aunque en muchos casos la persona no comenta su vida privada, y yo tampoco pregunto. Por lo que veo, la proporción también está muy equilibrada. De hecho, quienes tienen más fantasías y sufren de cierta rutina sexual son justamente los hombres casados, justo los que tienen pareja.
Lo que también abunda son los hombres heterosexuales, que necesitan esta vía de escape para realizar sus fantasías. Es curioso, porque cada uno cree que es el único heterosexual que se atreve a disfrutar de un masaje gay. ¡Si supieran lo que hacen sus amigos!
Para terminar, el «final feliz»
Se habla mucho de este «final feliz». ¿No es un concepto algo casposo? ¿Te lo piden así?
La mayoría de clientes lo dan por hecho. Incluso para quienes me piden un «masaje normal, sin mariconadas». A mí este epíteto del final feliz me recuerda a lo que popularizaron las peluqueras chinas, pero sirve para entenderse.
¿Es tan imprescindible eyacular?
Para nada. Identificar la eyaculación con el placer es como afirmar que no hemos comido si no nos hemos tomado un café, o un coñac, o fumado un puro después de la comida. O que no hemos eructado, co m solía hacerse en la edad media. Lo que ocurre es que todo el mundo asocia la eyaculación con el “summum” del placer. Muchos hombres lo toman como prueba irrefutable de que ha existido ese placer.
No quiero negar lo placentera que es la eyaculación, pero también existen varios tipos de orgasmos sin que tengamos que eyacular. De hecho, el Tantra fomenta este juego para descubrir cosa nuevas.
De todos modos, lo más frecuente es desear eyacular. Este acto es liberador, aporta satisfacción y una tranquilidad que se ha demostrado que tiene efectos beneficiosos sobre el sistema hormonal. Así que también aporta equilibrio, incluso puede desencadenar un mayor deseo sexual en los días siguientes.
Finalmente, permíteme comentarte que muchos clientes vienen muy centrados en la eyaculación —como en la genitalidad, que mencioné antes. El Tantra aporta las técnicas para retrasarla al máximo y así lograr un placer mucho más prolongado y explorar varios tipos de estimulaciones y varios tipos de orgasmo.
Anécdotas y famoseo
Otra parte morbosa de la entrevista sobre el masaje Tantra
Existe una auténtica obsesión por las anécdotas y los famosos. Siempre esperan arrancarme nombres, iniciales o pistas.
¿Tienes alguna anécdota que desees compartir?
He leído tu relato del futbolista. ¿Alguna anécdota más con famosos?
Los personajes famosos son difíciles de servir bien, porque unos vienen con el miedo de ser reconocidos, de ser grabados o de ser víctimas de chantajes. Otros vienen simplemente por intimidar al masajista por ser quienes son —buscan un juego de cierto abuso de poder.
Así que hace falta usar trucos para que olviden su propio nombre, desconecten y disfruten de verdad de un masaje tántrico.
¿A qué famoso te gustaría hacerle un masaje?
Mi trabajo consiste en atender a personas que no elijo yo, aceptándolas tal como son. Son los clientes quienes me eligen. En cuanto al masaje que haría, siempre tengo en cuenta los límites o los mínimos que me piden, aunque a veces tenga que contenerme.
Seguimos la entrevista sobre el masaje Tantra
¿Acabarás dándome un nombre?
Si tuviera que elegir a alguien para pasarlo bien, ya no sería un masaje, se convierte en un tema personal y no sería capaz de hacerlo de forma profesional.
¡Pero no me niegues que jamás te has alegrado de poder atender a uno u otro chulazo!
No te lo niego, jejeje.
¿Ejemplos?
Los tienes en los relatos eróticos gay. Pero para responderte de forma más concreta, quiero decirte que a veces vienen unos auténticos monumentos de hombres, llámalos modelos, actores, futbolistas o lo que quieras, con los cuales no siempre existe química sexual, por más que me esfuerce.
¿Y eso?
Supongo que están muy acostumbrados a que los idolatren, a no poner nada de su parte. Con el tiempo y hablando con psicólogos he entendido que se trata de personas muy narcisas. El resultado es que ellos disfrutan mucho, y yo poco.
Te pagan por ello.
¡Así es! En cambio otros hombres, de aspecto no tan socialmente identificado como atractivo, tienen un magnetismo irresistible. Alguien me dijo que en parte es un tema de feromonas.
La elegancia como marca
Otra entrevista sobre el masaje Tantra
Uno de los términos que más aparece en los comentarios que te dedican tus clientes es la palabra «elegancia». ¿Qué opinas?
Solo puede hacerme feliz. Mi intención desde el principio siempre ha sido elevar este oficio a un nivel más prestigiado.
Existe un segmento de hombres con un nivel intelectual, profesional y económico que piden un servicio a su altura. Son personas acostumbradas a elegir entre opciones muy lujosas y exclusivas, y desean un entorno cuidado. Mi estudio de maaje gay es el mejor que han visto en mucho tiempo y a lo largo de muchos viajes por el mundo.
Sensatez, equilibrio, modales, cultura, conversación. Solía venir un cliente cada martes que tras su masaje se me quedaba mirando en silencio. Me decía:
No sé qué hace un tipo como tú en un oficio como este.
Hablas de conversación. ¿Qué importancia tiene en una sesión de masaje?
Forma parte del servicio, está presente antes y después. No solo saludar. Explicar lo que haces, cómo lo haces, incluso por qué. Es atender con educación. Como la ducha, te prepara antes de empezar, y luego cierra el círculo. A no ser que el cliente quiera un masaje «tipo barbero«, no hablo durante la sesión. La conversación establece tu lugar en relación al receptor. Le sirves, te sometes, le aconsejas. Son tonos.
¿Los chicos que trabajan contigo tienen el mismo nivel de estudios que tú?
A todos intento inculcarles es el respeto por el cliente, el trato profesional y educado, la honestidad y el autocontrol. En este país el «trabajar lo menos posible» se ve como una señal de inteligencia, pero yo no comparto esta idea. Ellos me dicen que aprenden mucho de mí, y me gusta creerles.
Tu vida personal y la entrevista sobre el masaje Tantra
¿Cómo logras separar, si es que se puede, tu trabajo de tu vida personal?
Se puede y se debe separar. A toda costa. No puedes llevarte a tu casa los problemas que te cuentan, ni tampoco el deseo por otros hombres que no son tu pareja. Es muy importante que se quede en el gabinete de masaje lo que ahí ocurre. Lo mismo sirve para todos los oficios: si no desconectas y te llevas el trabajo a casa, no puedes tener una vida sana de pareja o familiar.
Tengo compañeros que viven pendientes de si fulanito o sotanito vuelve a llamar o no. Aunque llevan años trabajando en esto, olvidan que esto es un servicio. Los clientes nos usan y siguen con sus vidas.
Entonces, extrapolando un poco esta idea, ¿Paco es como un personaje?
A veces hablo de Paco como si fuera otra persona, pero es una parte muy grande de mí mismo. Y creo que es un personaje porque me resulta más fácil definirlo mientras está fuera de mis preferencias personales. No soy Paco las 24 horas de día, porque también necesito “descansar” de este profesional tan entregado, tan empático y generoso, para oxigenarme, recargarme y vivir mi propia vida. A veces incluso necesito ser un poco más malo que Paco, para compensar.
¿Cómo defines a Paco?
Tal como me defino a mí mismo. Mis clientes —algunos de ellos vienen desde 2010 — coinciden en decir que soy un profesional honesto, de confianza, equilibrado y más de fiar que algún “mejor amigo”.
¿Crees que tu aspecto físico es relevante?
Lo ignoro. Pero me dicen que ayuda. He pasado por momentos menos deportivos y más orondos, y mis clientes siguen disfrutando de mi trabajo.
Nos despedimos de Paco, a quien podría describir como un hombre maduro —“daddy” según el léxico anglo-sajón—, alto, fuerte, con vello corporal, también llamado “bear”. Son atributos muy masculinos, y seguro que atraen a muchos hombres.
Gracias por esta entrevista sobre el masaje Tantra y habernos abierto la mirada hacia otras implicaciones que no hubiéramos imaginado.
Si tienes desees hacerme preguntas directamente, ¡no dudes en contactarme!
Un inciso: la ilustración que finaliza esta entrada es del genial Francesco Hippienet.





