Futbolista

Futbolista

No hay masajista que no haya atendido a un futbolista famoso. Sea cierto o no, parece que es una cuestión de prestigio. Nombres, fechas, equipos, incluso iniciales. A menudo no faltan detalles, excepto las descripciones reales de las partes anatómicas íntimas. Difíciles de comprobar, pero muy golosas. Y una prueba fehaciente en algunos casos.

Vamos a llamarle Juan Carlos. Te adelanto que, como no soy aficionado al fútbol, jamás hubiera sabido quién es. A partir de aquel día, lógicamente me alegro cuando lo veo en los medios. No voy a negar que me llena de orgullo.

Un cliente mío de muchos años, Pablo, siempre me hablaba de Juan Carlos. Pablo y su esposa son amigos íntimos del futbolista —y de sus novias de turno. En cuanto a Pablo y Juan Carlos, tienen un nivel de complicidad envidiable, pero siempre dentro de los estándares heterosexuales.

Calculo que en algún momento Pablo le habrá confesado que usa mis servicios de masaje tántrico. Después de mucho insistirle acerca de los beneficios terapéuticos de mi trabajo, Juan Carlos empezó a mostrar interés por este servicio tan enimgático que Pablo disfruta tanto. Para no exponer su teléfono, fue Pablo quien organizó el encuentro. O debería llamarlo «casting». Porque el futbolista hizo valer su derecho a elegir al profesional que él quisiera.

¡Lee entero este relato!

El futbolista desnudo

El deseo, la química o como quieras llamarlo, son importantes al afrontar un masaje tántrico. En aquel instante ya me sentía preparado para darle a Juan Carlos una sesión alucinante en todos los aspectos. ¿Qué pasó después? Sigue leyendo la segunda parte de Juan Carlos, muy tórrida y más explícita.

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