Polla como un pepino Paco en Barcelona
Inicio » Blog » relatos eróticos gay » Polla como un pepino

Polla como un pepino

«Una polla como un pepino», pensé al ver erecto a Mario. Pero antes de ese momento aún pasaron varias cosas, todas ellas inesperadas. Mi amiga Vanessa había cerrado su estudio de masaje en Gran Via con Universitat. Los precios de los alquileres en Barcelona se estaban disparando y los gastos sobre este y cualquier otro negocio se hacían insostenibles. Así que busqué un piso asequible, pero con el espacio suficiente para atender a mis clientes. Por fin me sentiría más libre de usar un gabinete o una suite sin tener que coordinar horarios con otras masajistas.

Me costó unos meses encontrarlo. Durante ese tiempo fui atendiendo en gabinetes de alquiler. También me ocurrieron cosas dignas de relatar, que quizá añada en próximos relatos. La verdad es que las habitaciones alquiladas tienen un efecto distinto sobre el factor morbo en los masajes. Es curioso como, cada vez que puedes visitar un piso para alquilar, ya hay alguien que lo ha reservado.

Mario tenía la polla como un pepino

Así que, cuando acabé de visitar este piso en la calle Aragón, firmé sin dudarlo. Cumplía todos los requisitos excepto el precio, pero decidí apostar fuerte. Mis clientes lo merecen.

Polla como un pepino y masaje erótico gay en Barcelona
Polla como un pepino

Mario no dejaba de taladrarme con su mirada, y seguía inspirando aire lentamente, provocando aquel sonido de contención rabiosa. Como fui acercándome hacia su pecho, mis piernas estaban más cerca de su mano. De repente sentí que su mano aprisionaba mi polla.

Si deseas seguir leyendo el relato acerca de Mario y su polla como un pepino. Para peticiones concretas, por favor contacta y comenta.

Si deseas elegir tu masajista por edad, dotación u otros aspectos físicos, ¡no te pierdas estos masajistas exclusivos!

Masajistas exclusivos gay en Barcelona
Masajistas exclusivos gay en Barcelona