Sexo discreto entre hombres heterosexuales en Barcelona
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Es tendencia: el sexo entre hombres (heterosexuales)

El Sexo entre hombres heterosexuales no es ni raro, ni nuevo ni infrecuente. Tampoco es una contradicción. Ni tan siquiera una deslealtad para nadie. ¡Ni para sus esposas! Es, simplemente, invisible. Y si es invisible, es como si no existiera. Ya imaginas que quienes lo practican no tienen ningún interés en que se sepa.

«No me gustan los hombres. Pero me gusta cómo me tratas y cómo me facilitas el placer.»

G., Sant Cugat — Cliente desde 2015. Menú 60 minutos con extras.

Masaje y sexo entre hombres heterosexuales en Barcelona

Para mí no existe el concepto de «armarizado» Me horripila este nombre porque es un juicio de valor y una forma de condenar las elecciones personales. Como hombre tienes el derecho —y casi el deber— de controlar todos los aspectos de tu vida. Lo digo sin ironías. Suelo poner el interés y el bienestar personal por encima de cualquier lectura ideológica o de «corrección política». Porque entiendo que no perjudica a terceros. Y porque tú mantienes tus espacios privados alejados de las miradas y de los juicios de otros, que entiendo como intromisiones innecesarias. Así es como más se disfruta de los placeres de la vida que a otros les causan culpa. Y esto sirve para todos, también para los más activistas del «coming out» gay. Tu intimidad es sagrada.

Creo que mi hijo sospecha que tengo encuentros con hombres —o sea, tú. Él ya salió del armario hace años, pero yo me lo estoy pensando. Tengo miedo de comentárselo porque temo al incesto. Mi hijo y yo nos atraemos.»

Discreción en el sexo entre hombres heterosexuales
Sexo entre hombres heterosexuales

Valga este post de paso —y salvando las distancias— para un homenaje al film ya clásico y de culto «Brokeback Mountain» (2005). Para los protagonistas, sobre todo para Ennis Del Mar, interpretado por Heath Ledger, este asunto no merece la controversia por invisible, privado y secreto. Mientras Jack Twist, interpretado por Jake Gyllenhaal desea pero no consigue una forma de vida valiente. La mayoría —siempre hay excepciones— quieren seguir viviendo en el mismísimo fondo del armario. ¿Puede que esta invisibilidad tenga ventajas? El precio que acaba pagando es caro. La vida pasa y cuando reflexionas o finalmente te decides, es demasiado tarde.

¿Una contradicción?

Estos hombres no pelean por ningún derecho colectivo, solo por sus propias vidas. Esta película lo enfoca como un derecho individual. Todos debemos tener la libertad de incluirnos o no en un grupo. El nivel social siempre es una consecuencia de lo que uno decide o desea para sí mismo. Es decir, lo social expresa el deseo de describirnos a nivel individual o consciente. Porque hacer pública una pertenencia de este tipo significa socializar la propia sexualidad. Y hace falta valentía. Incluso hoy, con nuestros derechos legalmente reconocidos, porque se ven amenazados por ideologías y religiones retrógradas.

Cartel de la película Brokeback Mountain, referente del sexo entre hombres
Sexo entre hombres Brokeback Mountain

Y socializar significa ponerla a debate. ¡Nada más lejos en las intenciones de los heterosexuales en cuanto entendidos como un grupo de hombres! Un ejemplo muy claro son las «amistades crossfit».

Bromance y deporte entre hombres heterosexuales
Bromance entre hombres heterosexuales

Hombres sin etiqueta

Curiosamente, estos hombres #budsex ya suelen estar integrados en grupos donde la masculinidad y la heterosexualidad se dan por supuesto. De modo que cualquier otra cosa aparte de la heterosexualidad no existe ni como opción. Frecuentemente ven la homosexualidad como un motivo de insulto, de rechazo del grupo por ser «menos hombre». O incluso por representar «un peligro» para el resto de los compañeros. El típico comentario de «tendremos que ponernos tapones en el culo» o «no te agaches a recoger el jabón en las duchas del gym».

Sexo entre hombres heterosexuales sin etiqueta en el entorno laboral
Sexo entre hombres heterosexuales sin etiqueta

Por cierto, ¿peligro de qué? ¿El peligro de la tentación? De modo que decides no llevar etiquetas. No te consideras ni bisexual ni gay. La única etiqueta que no rehuyes es la de «heterosexual». Quizá porque esta etiqueta «por defecto» te protege. Cuando una madre da a luz un niño o una niña, al bebé siempre se le supone heterosexual. Y así seguimos durante el resto de nuestras vidas.

¿Por qué sin etiquetas?

Pues el sexo entre hombres heterosexuales es más frecuente de lo que imaginamos. Llámalo #bromance o #budsex. ¿Sin derecho a la etiqueta de #gay o #bisex? Más bien, sin ganas. Las ganas que tienes son las de disfrutar. ¡Y me parece excelente!

Bromance, compañerismo —y más— entre heterosexuales

Ya comenté en un post anterior la figura del bromance o —en español puro y duro— follamigo. Se trata de un término acuñado en Estados Unidos en la década de los 2000. El término nace de la unión de los vocablos «brother» y «romance». Es decir, romance entre hermanos, iguales u hombres, como quieras verlo. El «bromance» es una relación entre dos hombres con un nivel elevadísimo de complicidad y compañerismo. ¿Cuáles son los vínculos aparte de la amistad?

Amistad y bromance entre hombres heterosexuales en Barcelona
Sexo entre hombres heterosexuales en Barcelona
  • Practican deporte juntos
  • Vida social masculina
  • Practican sexo
  • Complicidad profesional
  • Suelen estar casados con mujeres
  • Complicidad en sus vidas íntimas
  • No socializan su relación
  • A menudo incluyen sus respectivas parejas heterosexuales en su relación masculina de amistad: la típica barbacoa donde hay tantas parejas como personas. Sí, calculas bien

Aunque muy frecuentemente —por no decir siempre— sendas esposas desconocen esta relación. Mientras ellas los ven como dos buenos amigos, se alegran de que ambos hayan encontrado un amigo en quien confiar —y para que las dejen en paz de vez en cuando. Incluso ellas mismas organizan eventos para fortalecer estos lazos. Quien sabe si ambas esposas tengan también algún tipo de amistad lésbica. Ya sabemos que a las lesbianas también les resulta más sencilla la invisibilidad, igual que los esposos.

Masaje para hombres maduros heterosexuales en Barcelona
Sexo entre hombres heterosexuales

Si estás deseando vivir una experiencia parecida, con discreción total, estás a un paso.

El último capítulo de la última temporada de Black Mirror, «Striking Vipers», también trata este tema, con mucho acierto. ¡Y con mucho morbo, quiero añadir!

Ambos hombres disfrutan de escapadas de fin de semana, de viajes de negocios. Deporte, gastronomía, viajes, copas. ¿Son solo excusas para la diversión y el sexo? La ventaja es que no perciben ningún tipo de presión social. Ni necesitan dar explicaciones acerca de su relación. La comodidad de esta forma de vida es máxima. Llámalo morbo entre hombres.

Striking Vipers, de Black Mirror: sexo entre hombres heterosexuales
«Striking vipers»: ¿hacen falta más excusas?

«Es algo que no incumbe a nadie más. Funciona quizá solo por esto».

Además, reconocen que es muy fácil. Y existe un pacto. Un respeto mutuo que antepone las prioridades familiares, sociales y profesionales a las de ambos como unidad. El día que este pacto tan simple se rompe, la relación suele terminar. Sin dramas. Quizá sufriendo en silencio, pero tampoco lo reconocen. Porque nunca existió el afecto como vínculo. El vínculo, para ellos, tampoco era el sexo, al que accederán de otras formas. Esta es una de las claves que hace tan especiales estas relaciones. ¿Difíciles de entender?

Sexo entre hombres heterosexuales en instituciones segregadas

Militares, sacerdotes, policías, deportistas de élite y brokers. Testosterona a niveles máximos. Adrenalina. Son entornos institucionales y profesionales que, aunque ya se han abierto a la incorporación de mujeres, conservan un alto índice de machismo interiorizado.

Sexo entre militares: hombres heterosexuales en instituciones segregadas
Sexo entre militares

Existen estudios que analizan el sexo entre presidiarios. La falta de libertad me parece un elemento de distorsión. El sexo entre hombres no debería ser una práctica de último recurso. Sino de placer y de elección voluntaria. Por eso dije al principio que al hombre heterosexual no le gustan los hombres sino el sexo. Así que actuamos de modo diferente en circunstancias diferentes. Y la privación de libertad no puede compararse. Es decir, la frase:

No tenía opciones, o follaba con hombres o no follaba».

El estudio de Tony Silva

Tony Silva es un sociólogo de la Universidad de Oregon. Es quien ha realizado este estudio entre un grupo de hombres blancos. Todos ellos residen y trabajan en estados eminentemente agrícolas y de ideología conservadora. Como Missouri, Oregon, Illinois, Idaho y Washington. Nuestro equivalente serían las provincias de la «España vaciada» y sus territorios colindantes, no las capitales. Los hombres de este estudio sociológico están casados con mujeres y tienen hijos. De modo que se inscriben perfectamente en el esquema de la familia tradicional.

Al igual que en muchas películas pornográficas, tienen sexo en el pajar. Un tópico de éxito asegurado. O encima del tractor o entre el centeno crecido. Sexo entre hombres, con el morbo añadido del peligro que representa que te pillen. Si te interesa el tema, échale un vistazo a masaje rural. Un argumento que sin duda recuerda «Brokeback Mountain».

Masaje rural: sexo entre hombres heterosexuales en el campo
Masaje rural

¿Vives en un pueblo o en una zona donde te sientes vigilado? Aún así, tus deseos arden dentro de ti y piensas que mereces vivirlos.

Homofobia interiorizada

Como tan bien explica Gabriel J. Martín en su libro «Quiérete mucho, maricón» (Roca, 2016), el peor problema que puede tener un hombre es su propia homofobia.

Y esta es probablemente la causa más clara. Tras la ideología de la masculinidad, del poder, de la superioridad racial o de género se agazapa la homofobia. Vuelvo al principio del post. No juzgo porque entiendo. Y sé que para muchos hombres resulta más fácil evitar la etiqueta que comprometerse. Incluso la de bisexual, que mucha gente interpreta como la excusa del «homosexual no asumido».

Homofobia interiorizada entre hombres heterosexuales
Homofobia interiorizada

En el mundo y en la sociedad de hoy el dominio lo ha tomado el hedonismo. Así pues, la felicidad y el placer lo justifican todo. Y si la comodidad y el «perfil bajo» ayudan, por qué no usarlos para esquivar problemas. Sé que con estas afirmaciones hago un flaco favor a la comunidad gay reivindicativa. Pero ¿qué es un colectivo sino la suma de muchos individuos? Y cuanto más felices seamos cada uno, mejor para todos. Llámate como quieras. ¡O no te llames!

¿Te importa si no soy gay? El mejor sexo entre hombres

Para mi trabajo, el de masajista desnudo, tiene poca importancia. Principalmente porque es el cliente quien decide venir a disfrutar de mi masaje. Ya sabe que viene ¡a disfrutar! Existen hombres, sobre todo los clientes asiáticos, que me preguntan si puedo atenderlos —por si no me atraen. Pero mi trabajo es universal y atiendo a todos los hombres mayores de 21 años que lo deseen.

Masaje para hombres casados en Barcelona
Masaje para hombres casados en Barcelona

Y así como hay hombres que creen que tienen más morbo si se presentan como heterosexuales, los hay que de verdad lo son. Y existen tantos motivos para disfrutar de un Masaje Tantra como personas hay sobre la faz de la tierra. Si te da morbo el masaje para hombres casados, ya sabes. Yo también estoy casado.

Sigue investigando mi otro blog acerca de muchos temas de sexualidad masculina y de masaje erótico gay. Finalmente, si te apetece un masaje ¡nos vemos pronto en Barcelona! O coméntame dónde estás si no puedes desplazarte. ¿Te quedan dudas?

El sexo entre hombres siempre ha existido. No seremos los primeros en disfrutar de este masaje con morbo, pero ¡ojalá seas tú el siguiente!

No hace falta que me elijas a mí como tu masajista. ¡Tienes estos masajistas exclusivos que te van a encantar! ¿Te interesa alguno?